ENTREVISTA

  • Marta Rivera de la Cruz
    LA VIDA DESPUÉS
  • «La vida después es lo que queda cuando decides reconstruir todo, con los restos del naufragio, y empezar otra vez»
  • La vida después, una novela basada en la amistad y la lealtad entre dos amigos de distinto sexo. ¿Crees de verdad que esa amistad existe tal y como tú la dibujas?

    Sí, yo creo que sí. Creo que es difícil, porque la amistad es difícil, la amistad a prueba de bomba, la amistad intensísima es difícil, pero sí que creo que existe.

     

    Y en las reacciones emocionales ante ciertos acontecimientos desagradables ¿es posible tener esa capacidad para reprimir las emociones que tiene Victoria o ahí has sido demasiado generosa?

    Creo que hay gente así, no creo que todo el mundo sea así, pero sí que hay gente que aprende a controlar sus emociones y lo hace estupendamente. Yo no controlo tanto como Victoria pero sí conozco a gente que lo hace de forma admirable. También es cierto que hay muchas formas de sentir el dolor sin expresarlo. No creo que el que más lo expresa sea el que más lo siente.

     

    Hablar de sentimientos y conductas humanas, como haces en casi todas tus novelas, ¿es imprescindible para entender a tus personajes?

    Mis personajes son, más que nada, muy humanos y lo que hay que ser es más indulgente y aceptar que las cosas no son perfectas y mis personajes, desde luego, tampoco lo son. Están llenos de debilidades, son personas vulnerables, personas que tienen miedos… creo que se parecen bastante a las de carne y hueso.

     

    ¿Se siente uno mal cuando tiene que matar a un personaje y, como en este caso, es el protagonista?

    No, porque está al servicio de la novela. Jan, aunque está muerto desde la página 1, está presente todo el rato. Es como la ciudad de Nueva York, allí no ocurre nada pero está presente en toda la novela y Jan es igual. Es un muerto en literatura y los muertos no son como los muertos de verdad, siguen presentes.

     

    El libro está claramente definido en dos partes, una segunda parte que se aleja mucho de la idea inicial, ¿qué te hace darle tanta importancia a la vida de Arvid que, en principio, es un personaje secundario?

    Porque me servía para lo que yo quería contar. Porque, como en la vida, en las novelas, un personaje secundario puede hacer que cambie toda la acción de la historia. Eso también pasa en la vida real, no sabemos nunca qué puede provocar un cambio radical en nuestra existencia y puede ser un encuentro con una persona, un acontecimiento… algo a lo que aparentemente no le damos importancia. En la novela pasa igual.

     

    ¿Pero no da un poco la sensación de ser una novela distinta en esta segunda parte?

    Eso ya es una cuestión del lector, desde luego no era lo que yo pretendía. Yo no pretendía hacer dos novelas distintas que confluyeran al final, pero a lo mejor, se puede entender así.

     

    ¿Por qué Greta Garbo? ¿Hay algo de realidad en esta historia o es todo ficción?

    Hay algo de realidad. Hace tres años apareció la noticia de una persona que había comprado en Ebay unas cintas de cine y una de ellas era un inédito de Charlot. La historia es real, yo le hice cambios y, por supuesto, cuando apareció la historia, me pregunté quién había comprado las películas, pero también me pregunté quién las había vendido. Quién había vendido por cinco dólares algo que valía una fortuna. Y pensando en eso, pensé en razones para vender de esa manera un tesoro y se me ocurrió la anécdota de la película.

     

    La portada me ha parecido extraordinaria, parece una cosa pero, cuando acabas el libro y lo cierras, la vuelves a mirar y de repente cobra todo el significado. ¿Has tenido algo que ver en la idea original del diseño?

    No, nada, nada. Cero. La portada es maravillosa, me gustaría poder decir que sí pero no tengo nada que ver en ella. Es lo más bonito que se podía hacer. Bueno, solamente una cosa, estaba el Edificio Metrópoli pero quise meter algo de Berlín y se cambió por la Puerta de Brandeburgo. Pero bueno, la idea de la portada no es mía pero es preciosa, realmente.

     

    Tuitera, feisbuquera, escribes novelas, mantienes un blog y colaboras en el País Semanal, televisión y en algún programa de radio ¿no tendrás ningún enanito que te haga el trabajo verdad? ¿La fórmula de la creación de tiempo?

    No, la verdad es que todas esas actividades, dichas así, pueden parecer muchas pero si te organizas bien pueden hacerse sin problema. Además yo soy una persona que tiene bastante tiempo libre dentro de las cosas que hago. Ahora porque estoy viajando por la promoción del libro, pero cuando no tengo que viajar tengo tiempo libre para hacer recados o quedar con mis amigos. Lo que pasa es que lo dices todo así y parece mucho, pero no es tanto. Me parece que tiene muchísimo más que hacer una persona que tiene un horario de trabajo y además tiene que ocuparse de los niños, una persona de su familia que está enferma… Esas son las cosas que, de verdad, alteran tu vida y te quitan tiempo. El trabajo es una cuestión de organizarte un poco y se puede hacer. Lo que de verdad te trastoca todo, son las cuestiones personales.

     

    Hay personas que creen que deberían haber nacido en otras épocas, o más antiguas o futuras, ¿tú estás contenta con la época de la tecnología en la que te ha tocado vivir?

    A mí me gusta esta época. Siento una curiosidad tremenda por lo que pasará dentro de cien años, me gustaría saber adónde vamos a llegar. También he pensado siempre que me gustaría pasar temporadas cortas en otra época, pero muy cortas, ir de visita. Viajar en el tiempo pero siempre con billete de vuelta.

     

    ¿En el siglo XV?

    No, ¿ves?, en eso no porque las incomodidades eran tantas que yo no las hubiera llevado bien, pero por ejemplo me encantaría pasear por el París de la Belle Époque o por el Nueva York de 1920, eso sí, siempre con el billete de vuelta.

     

    ¿Qué crees tú que pasa después de la vida?

    No lo sé, ojalá lo supiera. La vida de las personas no es lineal, en nuestras vidas, van sucediendo cosas que vuelven del revés cosas que pensábamos que ya teníamos encauzadas, que puede ser un problemas personal, un problema familiar, un problema laboral, una crisis como la que estamos viviendo… y «la vida después», es lo que queda cuando decides reconstruir todo con los restos del naufragio y empezar otra vez.

     

    ¿Tienes algún amigo especial, y digo especial de verdad, y también digo «amigo», como Jan, al que le pudieras dejar semejante encargo?

    No sé si me atrevería a dejarle… pero sí tengo un par de personas que su lealtad conmigo, y la mía con ellos, está a prueba de bomba. Y son dos hombres.

     

    ¿Cómo es Marta cuando no está escribiendo?

    (Risas) A mí me gusta mucho estar con gente. Intento cuadrar las cosas para poder tomar café con una amiga o jugar con mis sobrinos, y creo que eso, luchar por eso, por esos ratos, es la gran conquista. Es saber decir que hoy, tenga lo que tenga, me voy a desayunar con un amigo con el que quedo una vez a la semana para tomar café a las nueve de la mañana y defender con uñas y dientes esos ratos.

     

    ¿Qué es lo que más te seduce?

    Lo que más me seduce es una buena conversación, en todos los sentidos. Una charla agradable, para mí, es lo mejor que se puede tener, no hay placer como ese. Luego los viajes a lugares interesantes, también. Al final lo que te acaba seduciendo de verdad, son cosas que puedes tener, me encantaría tener una casa más grande pero no me haría más feliz tener una casa más grande. Lo que me seduce mucho es la posibilidad de estar rodeada de gente con la que pueda pasarlo bien hablando, me parece lo más importante.

     

    ¿Qué odias hoy y ahora?

    Creo que, en general, la falta de respeto hacía la idea del otro. Cada uno tiene que defender lo que piensa y ser absolutamente tolerante con lo que piensa el vecino. Una cosa que no me gusta es encasillar a la gente, decir este señor piensa esto o piensa lo otro, es decir que este señor es así porque se comporta así. Y lo estoy viendo, estoy viendo que la intolerancia es creciente y es lo que más me puede molestar a mí.

     

    ¿Cuándo fue la última vez que te quedaste mirando algo relajadamente y no pensaste en nada?

    Pues fíjate, ahora, viniendo en el AVE. Vi un amanecer tan bonito, fue un momento nada más porque fue muy rápido. Serían las 8:30, estábamos pasando por un campo de naranjas, estaba el cielo de un azul clarísimo, el azul del amanecer que no se parece en nada a otro, y estaba un poco rojo todavía por un lado. Eran unos colores… fue ese momento en que dije “qué cosa tan bonita y además qué barato”, esto está aquí todos los días.

     

    Cuéntanos, lo más parecido a lo que ha tenido que hacer Vic, que tuviste que hacer tú por alguien.

    Qué buena pregunta, déjame pensar. Es una cosa muy particular, pero quizá, vivir con una persona un hecho muy terrible y que lo único que puedes hacer es estar y acompañar. Compartir un dolor espantoso sin poder hacer nada más que eso, ser un hombro en el que llorar o ser un espectador. No he tenido nunca la ocasión, de verdad, de hacer algo importante por un amigo.

     

    Pero el poder estar ahí y no decir nada ya es mucho. Peor es decir algo y resultar inapropiado.

    Sí, pero no poder hacer nada es lo peor que hay, hubiera preferido que me dijeran ¡Haz esto!

     

    Como periodista y hablando de política:

    Tus impresiones sobre «El comunicado» ¿en qué pensaste en el mismo momento de enterarte de la noticia?

    Estaba sola y tenía que ir a la radio, había llegado con mucho tiempo y estaba tomándome un café, estaba lleno de gente y me enteré al segundo, por un sms, cinco minutos antes de que empezara. Lo primero que se me vino a la cabeza fue todos los compañeros que tengo cuyas vidas van a cambiar para bien, y luego, la sensación de recordar a toda la gente para las que esto ha llegado tarde. Evidentemente no los puedo recordar a todos. También hay una esperanza y un cierto escepticismo. Yo me sentía con esto como cuando me sentía, a los 12 años, con los reyes magos, es decir, me moría por creer.

     

    ¿Crees que es la definitiva?

    No lo sé.

     

    ¿Opinas que va a influir sobre el voto de la derecha?

    Creo que ahora mismo, el efecto electoral del comunicado de ETA va a ser muy residual. Va a decidir en el voto del País Vasco, por supuesto, en el sentido de que la plataforma aberchale va a conseguir un resultado espectacular, pero para el resto del país, ahora mismo, en el último barómetro, el terrorismo ocupa el número 14 en la preocupación de los españoles. Creo que el efecto en el voto va a ser mínimo.

     

    Fina Grau

     

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