ENTREVISTA

  • Jordi Badia y Luisjo Gómez
    EL LEGADO DEL VALLE
  • «Es una partitura que teníamos que interpretar nosotros»
  • Entrevista a Jordi Badia y Luisjo Gómez. El legado del valle

     

    ¿Cómo se os ocurre la idea de escribir el libro?

    Jordi: Bueno, la idea nace en el 97 que es el primer verano que subo al Valle de Boí y quedo fascinado. A partir de ahí empiezo a ver que no se cuentan ciertas cosas, que lo que se cuenta no cuadra con lo que uno ve, con lo que uno pisa, y empiezo a investigar, a buscar información, a contrastar documentación y un buen día se la llevo a Luis José, amigo desde que teníamos 14 años y nos reservamos cada viernes, desde hace treinta años, para comer juntos.

    Luisjo: Él me la trae, como bien dice, tenemos la buena costumbre de comer juntos cada viernes y me aporta el resultado de siete veranos de investigación del Valle de Boí. Me comenta la posibilidad de que escribamos juntos una guía de viajes, pero no una guía al uso, sino algo especial con elementos mágicos, elementos que nos explican misterios… aquello no podía ser una guía de viajes. Vamos a la hora de la primera cervecita aquello era una guía de viajes pero a los postres era una novela y el proyecto lo abrazamos con absoluto fervor, nos volcamos en el asunto.

     

    ¿No hubiera sido más fácil contar la historia y que la escribiera un novelista?

    Jordi: No, no, nos hubiéramos perdido una maravillosa etapa. A ver, nosotros ya habíamos escrito por separado, pero jamás habíamos publicado. Esta vez sí teníamos una base con un contenido lo suficientemente sólido como para publicar algo consistente así que nos volcamos con fervor. Lo que ocurre es que si lo encargas a un profesional, se puede perder el origen de todo, la pasión, el amor que uno siente por el Valle, por Uganda, por Londres, por todo una serie de lugares que salen ahí y el sentimiento que uno le pone a la historia.

    Luisjo: El resultado es este y el recorrido no ha sido precisamente un camino de espinas para nosotros, al contrario, sorprendentemente lo que habíamos escrito, creíamos que era bueno y era correcto y, por lo que dice la editorial, está gustando. ¿Escribir? Bueno, es una partitura que teníamos que interpretar nosotros y es una partitura que, a lo largo de los dos años que nos costó escribirlo, se fue modificando, la fuimos moldeando y dándole la forma que nosotros queríamos y al final, el toque mágico de una corrección muy correcta por parte de RBA. Quizá el mecanismo de escribir, la mecánica de juntar letras, sumarlas y lanzarlas a un tablero, es lo más sencillo, lo que nos cuesta más es cristalizar la idea.

     

    Y cómo habéis hecho esto, uno ha escrito la parte histórica y el otro la de ficción, un capítulo cada uno… ¿cómo lo habéis hecho?

    Jordi: Pues a diferencia de otros muchos autores que escriben a cuatro manos en el que uno escribe y el otro investiga, nosotros lo hemos hecho todo juntos, sí que es cierto que la investigación previa fue mía, pero luego, las posteriores que hubo, las hicimos juntos, escribimos juntos, hicimos los arreglos juntos, las correcciones juntos…. Es verdad que cada uno ha liderado ciertos capítulos para ir trazando la trama, pero lo hemos trabajado todo juntos.

    Luisjo: Y sorprendentemente, nos dicen los lectores y la editorial, que la lectura del libro es homogénea que no se nota nada las cuatro manos. La única diferencia es el tratamiento que se les pueda dar a los personajes de las distintas épocas históricas.

     

    Entrevista a Jordi Badia y Luisjo Gómez. El legado del valle

    El principio del libro y mirando la estructura recuerda un poco a El ocho de Katherine Neville ¿no os lo ha dicho nadie?

    Luisjo: No, que va. Insistimos, aún a riesgo de ser cansinos, que es una novela contemporánea, lo que pasa es que hay una serie de capítulos, que se abren y se cierran, que actúan como jalones, van jalonando ese devenir hasta el final, que otorgan pinceladas y ayudan a entender qué es lo que le está pasando a los personajes de la época actual.

    Jordi: Al protagonista le da un vuelco la vida a partir de una herencia, el legado del valle.

     

    ¿Cuántos personajes existieron de verdad?

    Jordi: Reales ninguno. En los capítulos históricos sí que, los personajes de ficción, se arropan en un momento determinado en ciertos personajes que existieron.

    Luisjo: A nosotros nos gusta pensar que una novela, por muy novela que sea, si la dotas de elementos reales y materiales, por ejemplo el Pantocrátor, el Valle de Boí, las iglesias, el misterio… gana en credibilidad, le acerca al lector. Si además de eso juntas personajes reales que han existido con personajes ficticios, ese cóctel aún madura más.

     

    ¿Os ha supuesto mucho sacrificio personal este reto?

    Jordi: Es que ha sido tal placer que no ha supuesto un sacrificio. Levantarse a las cinco de la mañana a escribir ha sido un placer, no ha sido levantarse a las cinco para ir a trabajar. 

    Luisjo: Sarna con gusto no pica.

     

    ¿No habéis tenido que dejar de lado un poco vuestro trabajo, ni nada de vuestra vida?

    Jordi: No, pero eso sí que ha sido un esfuerzo constante. Sí que hemos tenido que arrancar tiempo personal a pesar de nuestras esposas que algún momento nos decían «¡para ya!». En el trabajo no, hubiera sido un error.

    Luisjo: Es una pregunta magnífica, tienes toda la razón del mundo. Esto, además, ha sido llevado en secreto, yo tengo un despacho y pertenezco a una sociedad de abogados criminalistas y ellos han sabido de la existencia de este libro en el momento en que firmamos un contrato. Los reuní, comí con mi socio-jefe y le dije «Oye, he escrito una novela con ‘El Jordi’». No queríamos que afectara al trabajo. En el tiempo al trabajo jamás. No podíamos consentir que un señor fuera defendido con poco ahínco. El trabajo había que llevarlo a rajatabla, lo único que hemos restado ha sido tiempo con la familia y de sueño.

     

    ¿Qué tal vuestra primera experiencia como escritores?

    Jordi: Brutal, es increíble. Es un mundo que desconocíamos y estamos aprendiendo muchísimo. Y esta experiencia, al escribirla a cuatro manos, ha potenciado esta sensación. Yo me imagino habiéndola escrito solo, no hubiera podido compartir todo este proceso. Al escribirla con otra persona, y más con Luisjo, lo compartimos, retroalimentamos la pasión y lo elevamos a la quinta potencia.

    Luisjo: Y la post experiencia, que sigue siendo ahora, lo mismo. Es delicioso. Es como el chiste de naufragar con Claudia Schiffer, si se lo cuentas a alguien aún es mejor.

     

    Entrevista a Jordi Badia y Luisjo Gómez. El legado del valle

    ¿Pensáis volver a repetir?

    Luisjo: De hecho ya estamos con dos proyectos ahí. Es una primicia.

    Jordi: Es sobre algo muy distinto, es una novela negra sobre un asesino en serie y estamos escribiendo una segunda parte sobre el Legado. Aunque este primero se abre y se cierra y tiene un final, sí da pie a que haya una segunda parte en la que se cuenten más cosas, más enigmas. Los dos proyectos están muy avanzados.

    Luisjo: Esta es redonda pero, en una entrevista hace tiempo, nos comentaron desde RBA que era una novela coral y, aún siendo coral, hay muchos personajes y ellos la cierran, pero aún cerrándola hay muchos personajes y posibilidades de moverse.

     

    ¿Esta historia hubiera sido lo mismo en otra ubicación?

    Jordi: Podría ser en otros lugares, pero es en el Valle de Boí donde nos han surgido enigmas no explicados. ¿Podría ubicarse en Valencia? Sí, pero tendríamos que buscar esos enigmas, tendríamos que encontrarlos. De hecho nos dijeron algo parecido en Cartagena, que allí habían mucha historia y que podríamos ubicar algo allí. Estos enigmas están contrastados documentalmente, tenemos actas de primeros de siglo, cartas y documentación que corroborarían que el Pantocrátor de San Clemente de Taüll fue censurado en pleno siglo XX, y a partir de ahí existe un enigma en cuanto al medio, otro enigma en cuanto a la interpretación del Románico y otro tercer enigma, el más colosal, de la censura del Pantocrátor, que no solo se censuró esta, sino un montón de obras del Medievo. De ahí que te preguntes ¿por qué?, ¿qué habría representado para ser censurado?, ¿quién lo hizo?, ¿cuándo lo hizo?

    Luisjo: Sería otra novela. Esta historia nace allí.

     

    ¿Os costó mucho conseguir toda esta documentación?

    Luisjo: Sí porque esto no creo que sea una presunción como decir que está muy bien la novela, eso que lo digan terceros, pero que la documentación y la labor de recopilación de datos fue ardua, eso por supuesto. Además, nos interesaba muchísimo que fuera coherente, que tuviera un peso específico importante, un buen sostén, unas pilastras importantes donde edificar nuestra novela y donde los personajes se pudieran mover con soltura.

     

    ¿Qué es lo que más os sorprendió del Valle durante la investigación, por bueno o por malo?

    Jordi: Lo que más nos ha sorprendido ha sido que ante el hecho de intentar contestar una pregunta, te encuentras con una cuestión mucho mayor y al intentar resolver esta cuestión, encontrarte con un misterio, y al intentar descifrar este misterio, encontrarte con un enigma… es decir, cada vez que dábamos un paso para intentar resolver algo, se convertía en otro. Además un enigma del que ahora no nos contradice nadie, dicen está ahí, no hemos sabido resolverlo, vosotros lo habéis novelado, muy bien.

    Luisjo: El acople de documentación, de cartas, de actas reales sobre ese enigma, precisamente era un as en la manga que guardábamos frente a que un señor viniera y dijera, oiga no, yo soy historiador y esto no es así.

     

    ¿Os ha pasado? ¿Prevéis que os pueda pasar?

    Luisjo: Cada vez menos.

    Jordi: Lleva cuatro meses en la calle, pero antes de ser publicado pasó por cribas en la editorial y por sus historiadores y nadie dijo nada. También hicimos, previo a firmar con RBA, nosotros con nuestro agente literario, una investigación para que no surgiera nadie que pudiera decir que no era correcto. De hecho, toda la documentación que encontramos en estos dos meses posteriores, potenció aún más la tesis sobre la que gira la novela, no solo no encontramos nada que lo derribara sino que lo potenció mucho más.

     

    Entrevista a Jordi Badia y Luisjo Gómez. El legado del valle

    ¿Alguna anécdota destacable?

    Luisjo: Hay muchísimas y si te decimos una desdibujaríamos las demás. Es que para dos personas como nosotros, con cincuenta años, empresario y abogado, que de golpe te encuentras con una novela así, que te tratan de autor y además que la gente crea en tu novela… nuestra singladura por este mundo de la literatura está completamente llena de amigos. Es continuo. Nos lo pasamos extraordinariamente bien, es una fiesta continua.

     

    ¿Qué esperáis del Legado del Valle?

    Jordi: Yo creo que no esperamos nada y por eso todo es tan gratificante. Hemos descubierto una faceta que intuíamos en nuestras vidas y que ahora se ha realizado y que nos abre nuevas oportunidades, nuevos proyectos. Pero no esperamos nada en concreto, ni que se venda más ni menos, todo lo que nos está dando ya es maravilloso.

    Luisjo: No esperamos nada pero ¿qué queremos? que guste y se lea.

     

    ¿Cómo son Jordi Badia y Luisjo Gómez en la intimidad?

    Jordi: (Risas) ¿En la intimidad? Somos personas normales. Él tiene una niña, yo dos chavales ya mayores, estamos casados y vivimos con nuestras parejas. Llevamos vidas sencillas…

    Luisjo: Me apasiona mi trabajo. No somos nada especial, al contrario. Nos decían en una entrevista que nos tenían que maquillar para que no salieran los brillos y le dijimos: «No, tranquila, si no somos nada brillantes» (Risas). Somos naturales, como somos aquí somos en casa.

     

    ¿Qué «Legado» dejaríais vosotros si os fuera posible?

    Jordi: Mira yo pienso que si el libro ayudara a ciertos colectivos a mejorar, ya nos daríamos por satisfechos.

    Luisjo: Sí, más que a mejorar, eso ya no está en nuestras manos, cuanto menos, a reflexionar sobre errores pasados y volvemos al tema de la intolerancia, al papel de la mujer en la iglesia… dentro de que ni uno ni otro somos, en absoluto, excesivamente religiosos, para nada, y a riesgo de cansar, lo único que pretendemos es que la novela interese, que guste, que se lea, que disfrutes, con sexo, con violencia, con persecuciones, con sectas…

     

    De esta experiencia ¿qué es lo que no volveríais a hacer?

    Jordi: Nada, todo nos ha gustado.

    Luisjo: Nada, nos ha encantado todo. Nos gustaría volver otra vez, otra nueva novela, otra nueva ilusión, otra nueva promoción, esto nos encantaría. Deseamos que sea plataforma para seguir haciendo lo que hacemos porque de verdad que nos encanta.

     

     

    Fina Grau

     

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