ENTREVISTA

  • Marcos Giralt Torrente
    EL FINAL DEL AMOR
  • «Creo que el amor es algo más complejo que el cortejo y los tiempos de encendida pasión»
  • Entrevista a Marco Giralt Torrente. El final del amor

     

    El final del amor como título para cuatro cuentos de amores frustrados ¿No es muy obvio y poco sugerente ya el título?

    Bueno, es que no son cuatro relatos de amor frustrados, el título no hay que tomarlo en su literalidad, hay que cerrar los ojos y preguntarnos cuál es el final del amor y qué finales del amor hay. Es una metáfora del amor mismo en el sentido de que no puedes pensar en el amor sin pensar en su final. En cualquier relación amorosa, aunque seas muy feliz, la pareja piensa siempre en el final del amor como una posibilidad, y los cuatro cuentos son diferentes ventanas al amor pero un amor no edulcorado, no simplón en su felicidad cinematográfica, sino un amor con vueltas y con problemas, como es en realidad el amor en la vida real. No son necesariamente historias de desamor. La primera historia es una fotografía fija de dos días de distanciamiento en la vida de una pareja, pero esos distanciamientos, sean de dos días, tres horas o una semana, cuando se repiten llevan al desamor. La segunda es una historia de amor, creo que es la historia de más amor del libro. Termina porque termina con la muerte, pero si no hubiera estado esa muerte, la historia de amor, se habría perpetuado. Es cierto que no es una historia de amor convencional porque precisamente es una historia marcada por el drama de carecer de pasión, dos personas que empiezan a estar juntas con la ilusión que siempre se empieza pero, por ese devenir de la vida, son incapaces de cuajar su relación de una manera convencionalmente pasional pero se quieren tanto que son incapaces de vivir separados.

     

    ¿Qué es el amor para ti?

    La pregunta sería si es la incapacidad para vivir separados y que te interese el destino del otro tanto como el tuyo mismo, o el amor es no parar de practicar el coito. Y creo que el amor es algo más complejo que el cortejo y los tiempos de encendida pasión, eso es donde se fija el cine y la mirada estereotipada de la publicidad. El amor también es una construcción que muchas veces entraña renuncias y aprendizajes pero que no, porque esas renuncias y aprendizajes existan, podemos llamarlo desamor, a lo mejor nos lleva a un amor mucho más profundo y más verdadero que el inmediato de la pasión. Esto es lo que va en los cuatro cuentos.

     

    Pero cuando en el amor acaba esa pasión ¿no se convierte en un amor filial?

    A veces sucede eso en las parejas y son las parejas más tristes, esas que ves por la calle y piensas, estos están verdaderamente apagados. Pero el asunto consiste en saber superar ese momento en el que, efectivamente, porque además es natural y empeñarnos en que no sea así puede generar frustraciones, uno no se laza en brazos del otro con la misma frecuencia como la que se lanzaba antaño. Superarlo de manera que mantenga la curiosidad, el misterio, pieza esencial del amor, mantenga el respeto por el otro y mantenga el empeño en que el otro siga alentando nuestra libido.

     

    Entrevista a Marco Giralt Torrente. El final del amorVuelves a los cuentos después de Tiempo de vida ¿qué te ha hecho volver a este tipo de narración?

    El hartazgo de mí mismo, el cansancio de escribir sobre mí y necesitar otra vez esconderme tras la ficción. Y como eso es una necesidad irreflexiva, es más fácil que se trasmute en cuentos que son más accesibles, sin un plan predeterminado, que en una novela. Como estaba agotado de mí mismo me vi un día escribiendo cuentos y decidí seguir. Cuando me di cuenta ya llevaba un trecho y decidí seguir con ellos.

     

    Hablas de cuentos, de relatos, de novelas cortas… ¿cuás es la diferencia entre estas variantes que tú manejas?

    Para mí la palabra cuento y relato, son perfectamente intercambiables. El término relato nos remite más a la tradición anglosajona, pero puedes utilizar uno u otro. A mí me gusta más la palabra cuento porque tiene más que ver con nuestra tradición. La novela corta es otra cuestión. Dentro de los cuentos o relatos los hay más cortos o más largos, los más breves tienen sus propias dinámicas, sus propias necesidades y técnicas y los más largos, como es el caso, tienen la suya, es decir, si hubiesen sido más largos ya no serían relatos serían novelas cortas porque casi estoy en el límite de extensión que permite un relato.

     

    Premio Herralde de novela y ahora el Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero, ¿qué es lo primero que piensas cuando se premia de este modo tu trabajo?

    Indudablemente, lo primero una gran gratitud porque los premios son importantes al ser muchísima mayor la oferta que las capacidades que el lector y el mercado tienen de asimilar toda esta oferta y muchos se quedan en el camino. Muchos de los libros que llegan a las librerías, se quedan en la caja. Un premio por lo menos te garantiza que van a sacar tu libro de la caja, que lo van a poner en la mesa, lo van a poner en el escaparate, vas a tener un sitio en los periódicos y va a venir gente como tú a preguntar al autor y publicitar ese libro. Los escritores no escribimos para el vacio, escribimos para el lector y necesitamos que los lectores se enteren de que nuestros libros han sido escritos, con lo cual, un premio, inmediatamente te da esa posibilidad, te hace avanzar varios escalones de golpe, por lo tanto, lo que uno siente es gratitud y si además van acompañados de dinero es tiempo que compras. El dinero te permite vivir sin trabajar dedicado a la escritura.

     

    Entrevista a Marco Giralt Torrente. El final del amor¿Qué opinas del mundo editorial en España actualmente?

    Pues creo estamos pasando un momento dulce porque hasta hace poco en España parecía que solamente iban a perdurar los grandes grupos y, sin embargo, hay un gran número de jóvenes y nuevas editoriales independientes que apuestan por la literatura y no por lo comercial. Al mismo tiempo que pasa este proceso que es muy de agradecer, para mí, como escritor literario que soy, veo que los grandes grupos, al final, se fijan más en las cifras y por lo tanto son mucho más tendentes a publicar literatura comercial y superflua que consiguen esas cifras, mientras que los pequeños editores apuestan por la literatura. Tenemos que felicitarnos porque en los últimos diez años han proliferado los pequeños editores independientes. También veo a todo el sector, a todas las editoriales, en un gran momento de confusión debido por un lado, indudablemente como todos, a la crisis económica, pero por otro lado, debido a las incógnitas que abre la reproducción digital e internet.

     

    ¿Es necesario cruzar fronteras para triunfar en este sector?

    Primero tendríamos que definir lo que es triunfar.

     

    No es lo mismo vende cincuenta libros que vender cinco mil.

    ¿A costa de qué? ¿De escribir sobre el aire? Desde mi punto de vista, no por vender cinco mil ejemplares estás triunfando.

     

    De momento te permite poder seguir escribiendo

    ¿Pero a costa de qué?

     

    De escribir lo que le gusta al lector

    Es que yo no quiero escribir lo que quiere leer el lector. Yo quiero escribir lo que quiero yo.

     

    Y qué además se venda ¿no? ¿Por qué no escribes un diario?

    Te equivocas, sinceramente te equivocas, no todos los escritores queremos vender a cualquier precio y no todos los escritores queremos escribir lo que quiere el lector. El lector no es un tirano que me va a dictar lo que tengo que escribir, hay escritores que escriben lo que quiere leer el lector y así son todo lo basura que me parecen. Para mí un libro no es artefacto con páginas, para mí, un libro es algo más. Muchas de las cosas que pasan por best seller y que se venden son dos tapas con páginas escritas.

     

    Cuál es el último libro que has leído

    Missing de Alberto Fuguet.

     

    Entrevista a Marco Giralt Torrente. El final del amor¿Por qué tanto desamor?

    No hay desamor.

     

    ¿Qué es lo más positivo que destacarías sobre tu persona?

    La curiosidad. Casi es elemental para un escritor.

     

    ¿Cuándo fue la última vez que lloraste viendo una película?

    No me acuerdo, la verdad. Pero, en cualquier caso, no me da vergüenza llorar y me confieso muy llorón.

     

    ¿Y viendo las noticias?

    Viendo las noticias no lloro, me indigno. Me subleva realmente el empecinamiento de los políticos, no solo españoles, que también, en llevarnos al abismo, en hacer política de espaldas al sentido común y de realidad.

     

    ¿A quién le has dedicado tu última sonrisa sincera?

    A ti.

     

    Tu última decepción…

    Probablemente la muerte de mi padre.

     

    Un recuerdo de la infancia

    Los veranos con mi madre.

     

    ¿Por qué sueño estás luchando en este momento?

    Por mi hijo.

     

    ¿Lo consideras un sueño?

    No, pero sí es un sueño el pensar que en el mundo en el que va a vivir va ser mejor que el mío

     

    ¿El último que cumpliste?

    Llevarle unos cuentos en mi último viaje, cosa que también trataré de hacer hoy.

     

    Te invito a comer ¿cuál es la comanda?

    Depende de lo que tenga que hacer después, soy muy variado en mis gustos aunque realmente no me gustan las vísceras.

     

    ¿Realmente piensas que la generación del 68 es una generación fracasada?

    Profundamente. Profundamente fracasada. Creo que el 68 es un bluf y esa generación apesta en su capacidad para haber hecho un mundo mejor, creo que los mejores de ellos se quedaron cantando y drogándose y los peores nos han gobernado hasta el día de hoy y nos han llevado hasta donde estamos.

     

     

    Fina Grau

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