ENTREVISTA

  • Sylvia de Béjar
    DESEO
  • «Ojala tuviera 20 años porque tengo tantos planes que me falta tiempo»
  • Entrevista a Silvia de Béjar. Deseo

     

    Nos has ayudado a conocernos mejor sexualmente, a que nuestros hijos duerman felices y ahora a mantener la pasión con nuestra pareja ¿qué será lo próximo?

    Lo próximo es más «Deseo», porque cuando lo estaba escribiendo, además lo digo en algún momento, no puedo acabar un libro aquí porque hay tanto que decir que se ha quedado fuera. La importancia de jugar juegos de rol, la importancia de utilizar la voz en el juego, la importancia de meter el dominio y la sumisión en las relaciones… queda tanto por decir. Creo que la gente tiene que perder el miedo y la información siempre quita miedos. Y hablarlo con la naturalidad que yo lo hablo, hay mucha gente que habla, la mayoría no y deberíamos entender que esto es lo normal porque nos quitaría tantos problemas, tantos pesos y tanta puñetas ¿no?

     

    Mantener la pasión sin caer en la monotonía es casi como el elixir de la eterna juventud ¿has descubierto el secreto?

    Estoy en ello cada día, yo creo que se me nota, puedo estar cansada pero yo vivo. Tengo días buenos, días malos, altos y bajos pero si no los tuviera tampoco viviría, y si siempre fuera vibrando llegaría un momento que esa vibración no tendría valor, con lo cual hay que subir y bajar y entenderlo. Yo creo en el reto, en el reto personal de decir a ver dónde llego hoy, qué me divierte hoy, en el cruce de miradas, te hacen una entrevista y dices ¡hostia! ¿Qué habrá detrás de todo eso?, lo vives, lo disfrutas.

     

    El enamoramiento (fase de enajenación mental transitoria), estamos de acuerdo que no podría durar mucho puesto que seríamos capaces de no hacer nada a derechas. Después del enamoramiento, ¿cuándo nos damos cuenta que el amor romántico no dura toda la vida?

    Enseguida, pero una vez me dijo alguien que había una de Ortega y Gaset que igual es hasta mejor, que es «imbecilidad» (risas), y la verdad es que tenía razón, cuando te enamoras eres un imbécil, todo el día babeando porque el enamoramiento es química pura y dura. ¿Sabes qué pasa? Los seres humanos nos creemos muy importantes, somos como las cabras, los elefantes y las ballenas, por poner diferentes ejemplos, estamos aquí para perpetuar la especie, déjate de puñetas, es así, pero como se nos desarrolló un poco la supuesta inteligencia pues hemos construido, hemos creado, hemos hecho y entonces nos creemos super importantes, pero el enamoramiento sirve para que tú te prendes de alguien y quieras procrear, en el momento que has procreado, la misión como animal ha acabado. Por lo cual, todo lo demás, es cultura, es creencia, es construcción.

     

    Asociamos el casamiento a dejar de hacer el amor, aquello de «Follas menos que un casado» o «El amor es ciego, pero el matrimonio le devuelve la vista». Si hacer el amor nos gusta a todos ¿por qué esa tendencia a quitarle prioridad, tiempo e importancia cuando nos casamos?

    Curiosamente todos decimos eso, y es mentira, los casados tienen más sexo que los solteros, aunque solo sea porque el roce hace el cariño. Tú usas lo que tienes. Un soltero antes de lograr la presa tiene que hacer más de una invitación a algo, (sales conmigo, quieres cenar, te llevo al cine, vamos a bailar). Hay una inversión a tan largo plazo que para que uno consiga… el casado lo tiene ahí ya. Así que eso es un mito pero comprobado. Y le quitamos importancia porque resulta tan fácil que lo das por hecho y entonces no lo cuidas y ahí es donde empiezas a perderlo y él te empieza a perder a ti. Porque si no le das importancia a lo único que te diferencia de todas las relaciones que tienes, porque la única diferencia que hay entre una pareja y todo lo demás es ese polvo (a no ser que seas infiel o tengas una relación abierta) pero igualmente pareja implica sexo y si no, no es pareja. Bueno excepción, si los dos estáis de acuerdo en no tener sexo y os va bien a los dos, entonces adelante.

     

    Entrevista a Silvia de Béjar. DeseoSylvia, de la falta nace el deseo, si a los humanos siempre nos faltan cosas según nuestro propio criterio ¿por qué no hay deseo siempre?

    Bueno, yo creo que puede haber deseo siempre pero a lo mejor el problema del deseo es en esa pareja, posiblemente esas dos cabezas pensantes por sí mismas desean muchas cosas. Esa tía que te dice siempre «hoy no me apetece» es que te tiene más visto que el tebeo, o la pereza le puede, o esta cabreada, pero como se le cruce un pavo real que se sepa pavonear bien, a esa tía el deseo le vuelve, otra cosa es que siga su instinto y vaya detrás del pavo. También es verdad que si siempre te dicen no, es como cuando antes en los hospicios se dieron cuenta  que los bebés huérfanos no duraban un año y pensaron por qué no viven si reciben alimento cada día, están bien nutridos, bien tapados y bien cuidados y descubrieron un caso de una enfermera que cuando a un bebé lo daban por muerto se lo daban a ella, ella lo empezaba a cuidar y ese bebé salía adelante, la diferencia es que a ese bebé lo tocan, lo quieren, siente que alguien desea estar con él, desea que viva y ese bebé no entra en marasmo, que es dejarse morir. Pues el deseo es igual, si tú sientes que nunca te desean, que nunca te quieren, llega un momento en que te dejas morir, se acaba porque no lo has alimentado. Eso es lo que hacemos en pareja muchas veces. Por qué lo entendemos así y no lo entendemos con nuestra pareja, yo no me junto contigo para ser desgraciada ni para hacerte desgraciado a ti, sin embargo, que rápidamente te descuido si me descuidas tú a mí. Ser humilde. Yo miro muchas veces a mi pareja y mentalmente pienso, gracias por aguantarme, por mis malas leches, por aceptarme, si hiciéramos este proceso cambiarían las cosas y no me llames lista, llevo 25 años con el mismo señor, creo que sé de lo que hablo por lo que veo. Las parejas que llegan, es porque se han cuidado y todos tenemos días malos. Hoy los jóvenes lo tienen peor, están educados en la cultura del dicho y hecho, hale fuera, otro, al final vacío, no hay nada que perdura.

     

    Viéndote 25 años con tu pareja ¿realmente puede existir esa «completud» entre dos personas para siempre?

    No, a mí no me completa ni yo completo a nadie. Lo que yo intento es alegrarle la vida y él intenta lo mismo, (si vieras la bronca que hemos tenido esta mañana, risas). Pero cada día lo intento.

     

    Entrevista a Silvia de Béjar. Deseo

    La enseñanza tántrica, conocerte a ti mismo, disfrutar de tu cuerpo ¿lo recetarías como una medicina o una terapia?

    Claro, ¿cómo vas a ser feliz si vives en un cuerpo que no habitas de verdad? Imposible. A veces me veo defendiendo cosas que son tan obvias. Nos pasa a la mayoría de las tías, nos vestimos para el otro, siempre hacemos lo mismo, pero vestirme para mí, tocarme para mí, gozarme para mí, es siempre lo último que hacemos, siempre para el de fuera. Coño no, mírate, tócate cuando te duchas, recréate, toquetéate mucho, mírate con picardía, tócate una teta. Y esto que te digo con tanta pasión es tan fácil de olvidar, dentro de cinco minutos estaré tan cansada que gritaré ¡socorro!

     

    A igualdad de condiciones ¿darías el mismo consejo a una persona que conoces que a otra que no conoces?

    Ante el mismo problema sí, lo que intentaría es hacerlo de una manera que no le ofendiera, no le complicara o no le doliera, porque lo que más miedo me da con lo que hago, es que como yo lo creo y lo explico con tanta pasión, el que tengo delante si no lo ve como yo, tengo miedo a dañarle, esto sí que me preocupa. Realmente tienes que ponerte en los zapatos del otro, si te viene una persona hecha polvo, lo que has de buscar es ese punto en tu vida donde tú has pasado eso y puedes demostrar que sabes de qué hablas para poder empatizar, ahí sí que mido pero le diría lo mismo a uno que al otro, eso sí me puedo pasar días porque me escriben mucho y pienso cómo llego, y como casi nunca tengo todos los datos tengo que tener cuidado. Seguro que meto la pata más de una vez pero lo intento y luego también tengo muchos amigos terapeutas que me ayudan muchísimo. La web es como mi obsesión.

     

    ¿Cuál es el caso más curioso que te han planteado?

    Quizá el hombre que le ponían los pañales y su mujer logró entenderlo y aceptarlo porque, por encima de todo, era un gran tío y ella entendió que era una parte de él y lo pudo sobrellevar. Pero la verdad es que a mí me parece todo muy aceptable, ese por curioso pero creo que me ha costado más llevar ver a alguna amiga hacer algo que tú sabes que está mal y se va a arrepentir o que le va a dañar más. Pero la verdad es que yo no encuentro nada raro, me puede sorprender pero no cuestionaré nada que considere que no le obligan a hacerlo. Me parece peor que le digan a alguien que tocarse es feo.

     

    Cuéntanos algo de ti ¿Cómo se te ocurre estudiar sexualidad a distancia?

    Porque sé mucho y considero que la gente necesita un título, no por mí, se me descojonan, yo creo que he leído más libros de sexo que muchos terapeutas, pero bueno, la verdad es que genera un poco de profesionalidad a tu trabajo, hace falta por convencionalismo social. Yo no lo haría ni mejor ni peor.

     

    Entrevista a Silvia de Béjar. Deseo¿Cuántos amantes has tenido?

    No lo sé, (risas) no por muchos sino porque nunca los he contado. Un día empecé a contar pero era muy joven, y me di cuenta que me había olvidado de fulanito y dije basta, hasta aquí, no vale la pena. (Risas) Realmente hay alguno olvidable igual que probablemente yo seré olvidable para algunos, segurísimo, una vez me quedé dormida (mi marido me va a matar). Me encantaría decirte no lo sé porque son tantos pero no es por eso, yo soy de una generación que no nos resultaba fácil pero sin embargo yo crecí en una casa muy desestructurada y hacía lo que me daba la gana por lo que tuve una ventaja con respecto a la gente de mi generación incluso pienso que debería haber hecho más de lo que hice cuando era joven. Pero de jovencita igual no tenía un rollo porque no iba depilada o tenía la regla, qué gilipollez, me perdí una de cosas. Ojala tuviera 20 años porque tengo tantos planes que me falta tiempo.

     

    Una promesa no cumplida.

    Diría deseo, y es algo que cuento en el libro y que creo que no cumpliré nunca, y es perder tanto la chaveta de excitación y deseo que sea capaz de arriesgarme a pillar una infección, esto para mi es el sumun del deseo, esto es como decir estoy tan puesta que me da igual si pillo algo. Esto no creo que lo cumpla, esto sería para mí el deseo salido de madre.

     

    ¿Eres de las que predicas con el ejemplo?

    Sí, pero no suelo hablar de mi vida privada. Y además tengo un hijo y él me preocupa, ya tiene 20 años pero entiendo que entre los padres y los hijos hay un terreno que mejor no cruzar porque si no, no le permites crecer libremente.

     

    Lo más gratificante que has hecho en tu vida

    Este trabajo. No es dinero, es pasión. Me pagan por hacer lo que me gusta, yo creo que somos cuatro los que lo logramos, poder hacer lo que te gusta, lo que te emociona con esa pasión que te haga llorar de la alegría y que te paguen.

     

    ¿Crees en el sexo si amor?

    Sí, claro.

     

    María de la Morena

     

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