ENTREVISTA

  • Najat El Hachmi
    LA CAZADORA DE CUERPOS
  • «Este tipo de encuentros también son como muy adictivos, te provocan una excitación de alta intensidad y luego no hay nada»
  • Entrevista a Najat El Hachmi. La cazadora de cuerpos

     

    ¿«La cazadora de cuerpos» es equivalente a «La coleccionista de amantes»?

    Podría ser, sobre todo la primera parte. Es una coleccionista de experiencias sexuales de distintos tipos de amantes.

     

    ¿Crees que tu protagonista va a ser la mujer con la que más se identifican muchas lectoras?

    Bueno, es una mujer compleja. Yo no creo que mi protagonista sea una mujer fatal pero la mujer fatal solo tiene una faceta que es la de mujer fatal, nadie te cuenta la otra parte, qué es lo que siente, simplemente es una «icona», una «icona» que ha sido creada a medida del imaginario masculino, está la virgen y la mujer fatal y ellos han ido jugando con eso pero nadie le ha preguntado a Marilyn Monroe. 

     

    ¿Es necesario estar con un número indefinido de hombres para poder escribir de esta manera tan concreta la forma de actuar de ellos?

    No, un número indefinido es algo exagerado. Tener acceso a experiencias íntimas de este tipo es importante, sean las tuyas o las de personas que te lo hayan podido contar con conocimientos de causa.

     

    ¿Y para que una mujer sea capaz de sentir todas estas diferencias, también es necesaria «cierta práctica»?

    Sí, claro. Supongo que es más difícil imaginártelo (risas). Suponer en este terreno tan íntimo es un poco más complicado pero a lo mejor no hace falta tener tanta práctica.

     

    ¿Visto uno, vistos todos?

    Depende. Visto uno de un determinado tipo, vistos todos de ese determinado tipo pero creo que por suerte nuestra los hay que escapan a la normalidad. Alguno hay que además está leyendo la novela y se está sintiendo identificado con la mujer.

     

    Entrevista a Najat El Hachmi. La cazadora de cuerpos¿Crees que con este libro estás diciendo cosas que muchas mujeres piensan y no se atreven a decir o, por el contrario, piensas que la mayoría todavía se escandaliza con esto?

    Es una mezcla un poco extraña porque por un lado hay personas que todavía se escandalizan cuando tratas el sexo de una forma tan explícita pero por otro lado, también tienes la persona que se sorprende de que la protagonista, no de que experimente lo que experimenta, sino de que sienta, y reflexione, y piense lo que piensa a raíz de sus propias experiencias. Es algo que está muy idealizado. El sexo por el sexo, el sexo en ciertas situaciones que no tienen que ser la panacea de la liberación sexual, tú puedes tener una muy buena relación sexual con alguien que puede ser un desconocido pero, en general, si tú preguntas, esas mujeres te van a decir que resulta excitante pero no placentera. Son cosas muy distintas, una cosa es que te excites porque además esa excitación es una muy buena vía de escapatoria de tu propia realidad, pero el placer es algo contrario, es algo que está en ti y sirve para no deslocalizarte, no salir y vivir en ti el sexo desde el principio hasta el final. Yo conozco a muchas chicas que en muchas de estas situaciones en las que están manteniendo una relación con alguien, y no sé si es porque o bien no han decidido exactamente que sea esa persona, o que bien no es el momento que les apetece, pero veo que se dejan llevar, no ejercen suficientemente su derecho a decir no en un momento determinado o por la razón que sea, si no nos tachan de histéricas, de que repente lo que ayer te hacía te gustaba y hoy ya no te gusta, no sé, hay pocas mujeres que son conscientes de la propia complejidad de la sexualidad femenina. Es cambiante a lo largo del mes, un día te apetece una cosa y otro día no y el hecho de que cedas en algún momento, aunque sea un poco, creo que provoca muchísima distorsión en relación con su propia autoestima, su propio cuerpo, y yo creo que sería importante que pudiéramos ejercer y cuando cuentas esto, algunas mujeres que son las que dicen que no están de acuerdo. También socialmente, el concepto que tenemos de la libertad sexual parece que tienes que ser el mismo para todos y el que lleve la contraria diciendo que a mí no me parece que sea admirable o envidiable el conocer a un señor en un tren e irte directamente al baño, la opinión generalizada entre hombres y mujeres de mi generación es ¡Wow, que pasada! ¡Lo has hecho!, como si fuera una cuestión de desafío, creo que tiene que ver con el hecho de no repetir el mismo modelo que nuestras madres, escapando de esa posición de tengo que esperarme a que me venga a conquistar y no dejarme llevar. Ves que es muy contradictorio, los mensajes que te llegan son muy contradictorios, en este contexto ejercer de amante y de amada al mismo tiempo y disfrutar del propio deseo sin ningún tipo de complejos, creo que es complicado y estamos todavía lejos.

     

    Esta especie de regla universal de que no puedes follar con un tío la primera noche, ¿sirve de algo?

    Bueno, eso dicen en las series de televisión. Sabes, el follar con alguien te distorsiona mucho la visión que tienes de la otra persona, hay algo que se rompe en el proceso de conocimiento del otro si esto se produce demasiado pronto, y la única persona que sabe exactamente cuándo, es la implicada, y nadie te puede decir si tiene que pasar dos años o veinticuatro horas, ni cuando es algo precipitado porque las normas establecen que la tercera cita sí.

     

    Entrevista a Najat El Hachmi. La cazadora de cuerposY dentro de esta libertad sexual que tiene la mujer y atendiendo a sus propias necesidades corporales, ¿no te parece un poco paradójico que digas que se rompe el proceso del conocimiento por el hecho de follar?, ¿no se conocerían mejor?

    Bueno, supongo que depende de lo que una busca en cada momento, pero en general hay mujeres que pueden disfrutar de estas relaciones y no pasa nada, pero por conversaciones que tienes luego te das cuenta de que se pasan el día dándole vueltas a la cabeza a lo que hizo o dejó de hacer, si eso tiene alguna consecuencia, si me va a llamar o no me va a llamar, si te ha gustado porque quieres que lo haga, si no te ha gustado, por qué no me ha hecho esto, por qué no me ha hecho lo otro, entonces ahí te das cuenta de que en realidad buscamos algo más, de que es algo que nos hemos inventado eso de pasar un rato y punto, pero es muy difícil de llevar, hay gente que lo puede hacer, significa que uno está muy bien puesto y tiene muy claro lo que quiere y no todo el mundo puede. Y hombres lo mismo, porque mucho «follamigo», «follamigo», pero no te vayas con otro «follamigo», o como le pasa al primer amante, al Etéreo, que luego cuando ella tiene la oportunidad de estar con otro hombre le surge el amor. Yo creo que a los hombres también pero a lo mejor motivado por cosas distintas, movidos por un afán de tener la mujer solo para él, estas modernidades yo creo que hay que estudiarlas mucho.

     

    ¿Qué prefiere Najat sexo, amor o sexo hasta que se encuentra el amor?

    Yo creo que sexo después del amor. El sexo hasta que llegue el amor es un poco cansado, Mira yo creo que el sexo es muy importante, es demasiado importante para hacértelo en los lavabos, es algo que se tiene que disfrutar al cien por cien y para eso tiene que haber un vínculo, tienes que conocerlo muy bien, es muy difícil. No hay color.

     

    ¿Cuánto hay de Najat en «Ella»?

    Entenderás que cuando se exploran terrenos tan íntimos es difícil desvincularse por completo. Yo por lo menos no me veo hablando desde donde no se me vea de ninguna forma, pero eso no significa que todo sean experiencias mías o que sea en concreto de esta forma, hay un proceso de reelaboración en lo que se siente, en lo que se piensa.

     

    El libro ¿también lo definirías así o solamente lo dejamos en «sensualmente erótico»?

    Lo definiría como sensual en el sentido de que los sentidos tienen un papel muy importante y erótico, no entendido de la forma coloquial de la novela erótica que tiene como objetivo excitar la imaginación del lector.

     

    ¿Por qué se siente mal «Ella»?, ¿por qué siente la necesidad de contarle sus historias al escritor?, ¿es porque cree que ha errado en su decisión?

    No, es porque está en una especie de rueda. Este tipo de encuentros también son como muy adictivos, te provocan una excitación de alta intensidad y luego no hay nada. Es lo más parecido al consumo de según qué drogas, te provoca el sentirte viva de alguna forma y luego la sensación de vacío, en su caso, va siendo cada vez mayor, y cuanto más van pasando las páginas, creo que más conflicto tiene, no tanto con los hombres como con ella misma, por qué repite siempre lo mismo, aunque sean los amantes de distinto color o de mente distinta, va repitiendo los mismo esquemas siempre y creo que es un conflicto más de lo emocional en relación al sexo.

     

    Entrevista a Najat El Hachmi. La cazadora de cuerposManejando este catálogo de hombres ¿al final buscamos al príncipe azul?

    No, al final buscamos a alguien que nos quiera por lo que somos, tal como somos, con nuestra complejidad, que nos trate bien y que respete nuestra propia naturaleza sin preguntar. A partir de ahí, que haya buen sexo.

     

    Y partiendo de esa base, si nosotras buscamos eso y los hombres buscan eso, ¿por qué no nos entendemos?

    Porque no nos hablamos, no nos contamos estas cosas. ¿Cuántos hombres te has encontrado tú que te digan que en realidad quieren que los quieran o que los traten bien y que a partir de ahí haya buen sexo? Sin embargo, yo te puedo decir que así, en pettit comité con una cervecita, hay muchos hombres que te dicen eso. Luego también entran en juego los miedos de cada uno, lo difícil es ser consecuente con lo que uno siente y conocemos a muchas personas que quieren eso pero cuando piensan que tienen que adaptarse, renunciar a según qué cosas, hacen un esfuerzo para encajar en la vida del otro. En general somos bastantes individualistas y no estamos dispuestos a sacrificar nada aunque sea por ser felices.

     

    ¿No resulta un poco curioso que una mujer con raíces árabes (con todo lo que conlleva en cuanto a religión y trato al sexo femenino) tenga el coraje de escribir un libro tan detallado sobre relaciones sexuales?

    No sé, yo es cuando escribo no me acuerdo de si soy de origen árabe, yo me olvido, no me siento condicionada para nada. También tengo que decirte que la parte marroquí que tengo es pequeña, yo crecí en un entorno en el que la sexualidad no está tan reprimida, es distinta, la gente piensa que es la misma situación que tenía el cristianismo aquí, de represión, con el sexo solo para procrear.

     

    Cuéntanos cosas sobre ti

    ¿Te rehaces día a día o siempre eres igual?

    Yo cambio cada minuto. Me vuelvo loca a mí misma, es como un proceso raro, es como el agua que va buscando el canal.

     

    Un olor

    El último que he descubierto el jengibre, es un olor muy especial.

     

    Un sabor

    Hay unos pastelitos que están hechos con almendras, azúcar y agua de azahar.

     

    Una textura

    El de la masa de pan. Cuando era pequeña me encantaba tocarlo.

     

    La última pesadilla

    Pues no me acuerdo, como las cuento siempre… La semana pasada, estaba en Estados Unidos y recuerdo que estaba en el aeropuerto y me retenían.

     

    ¿Qué es lo que más te preocupa hoy?

    La muela del juicio que me está saliendo al revés.

     

     

    María de la Morena y Fina Grau

     

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