ENTREVISTA

  • David Mateo
    NOCHES DE SAL
  • «El recorrido por Valencia lo hice de día porque, aunque soy un escritor de terror, soy bastante miedoso y por eso intentaba ir al amparo del sol»
  • Entrevista a David Mateo. Noches de sal

     

    Noches de sal ¿por qué ese título?

    Pues alguien me comentaba que Noches de sal parece una reminiscencia del Mediterráneo, mar, sal… yo soy un autor nacido en Valencia, vivo en la Malvarrosa y la verdad es que el mar forma parte de mi vida. Sea como sea, Noches de sal, es una alegoría que hace referencia a las lágrimas, Noches de sal son noches de lágrimas, noches saladas, que de alguna manera están retratando a la protagonista de la historia, Aurora, que vive enclaustrada en un piso y que sufre agorafobia. Esto es una novela fantástica, de terror, en la que por las noches ve espectros, almas en pena que de alguna manera le impiden dormir, le agudizan su psicosis y se pasa las noches llorando, además se da la paradoja de que solamente ella ve a esas almas en pena que están en el callejón. Aurora no puede romper ese universo de terror donde vive enclaustrada, esas son las noches de sal, noches de lágrimas.

     

    La ubicación en Valencia nos pilla muy de cerca ¿crees que solamente los autores valencianos son capaces de encontrar la otra cara de esta ciudad?

    No me atrevería a decir que solo los autores valencianos pero sí es cierto que tenemos más posibilidades de encontrarla. Vivimos en Valencia, nos movemos por Valencia, estamos viendo Valencia todo el día y hemos mamado su cultura de alguna manera por lo que no encontramos tantos problemas a la hora de reflejar Valencia en nuestras historias. Viviendo aquí, recorriendo el Barrio del Carmen, viendo el Callejón de Los Nocturnos, que es donde se focaliza la historia, incluso conociendo la tradición de Los Nocturnos que nos viene del siglo XVI, cuando se creó la academia de Los Nocturnos y de alguna manera recogió toda la vida bohemia y cultural de una época, nos permite conocer mejor Valencia y reflejarla así en nuestros libros. No creo que sea una condición inexcusable para hablar de Valencia pero sí que nos permite conocerla mejor porque hemos vivido en ella. Yo, desde luego, sería incapaz de escribir una historia focalizada en Francia o en Estados Unidos cuando no conoces la idiosincrasia de ese país, no conoces las costumbres, no me iría a Estados Unidos, ni siquiera a Barcelona, para hacer una novela, a no ser que me pasara una época viviendo allí y la conociera igual que conozco Valencia. Es mi ciudad y por eso la he reflejado en Noches de sal.

     

    Entrevista a David Mateo. Noches de salLa historia empieza de forma trepidante desde el primer párrafo, la historia de la niña intentando asustar a sus amigas, y este suspense se mantiene durante todo el libro, ¿cómo se consigue esto?

    Son técnicas de escritor, los escritores de novela gótica de toda la vida, los escritores del siglo XVIII como Poe o Lovecraft, sabían manejar una serie de elementos de la literatura que es el suspense de la narración, obviamente lo que es la novela gótica de hace un siglo ya no sirve para la literatura contemporánea, pero sí que sirve esa serie de instrumentos que ellos utilizaban como es el morbo, como es la curiosidad, como es la fascinación hacia lo oculto. Vivimos en una sociedad que, de alguna manera, nos da morbo, nos mola lo paranormal, todo lo que no entendemos nos provoca fascinación, más aparte el suspense, es una novela con ciertos mecanismos de thriller.

     

    ¿Qué diferencia hay entre la novela gótica y el thriller? En tu novela no se distingue en absoluto.

    Lo importante es que cuando un escritor se pone a escribir una novela nunca piensa estoy escribiendo una novela de terror, estoy escribiendo un thriller, no, estoy escribiendo mi historia. Lo cierto es que después de escribir ocho o nueve libros sí que manejas un poco mejor el lenguaje, sabes dónde tienes que enganchar más al lector, dónde tienes que introducir el erotismo, dónde meter elementos sobrenaturales… el conjugar todas esas escenas es lo que hace que una novela funcione. Cada género tiene sus propias claves pero la verdad es que un escritor, al final, olvida todo el proceso de la escritura y lo único que hace mientras escribe es sufrir y divertirse.

     

    ¿ZERO – Trescientos quince?

    (Risas) No te lo puedo decir, es una de las claves importantes de la novela. Sí te puedo comentar que es una novela que está escrita en dos niveles, uno es la historia de Aurora y el otro es ese ZERO - Trescientos quince, que hace referencia a uno de los personajes de la novela, Pilatos, que es el asesino en serie de El silencio de los corderos pero con un elemento sobrenatural muy importante. Ese ZERO - Trescientos quince es algo que se desvela al final y es una sorpresa, es un giro argumental que no te puedo revelar pero sí tiene una vinculación especial con el protagonista.

     

    En esta novela parece que nada queda al azar, ¿cuántos hilos has tenido que desenredar e incluso cortar para conseguir hilvanarla de este modo?

    Muchísimos, muchísimos, yo me considero un autor de mapa, es decir, antes de empezar a escribir tengo que tenerlo en la cabeza todo bien resuelto, las líneas argumentales perfectamente unidas, es que si no, no me lanzo a escribir. Esta novela, como ya hemos comentado, tiene dos niveles, una parte que transcurre en un pasado y otra que transcurre diez o quince años después, eso es muy peligroso porque las cosas que ocurren en un hilo temporal pueden afectar a otras que transcurren en otro hilo, tienes que ir con mucho cuidado a la hora de trenzarlas para no darle al lector demasiada información que de alguna manera te machaque lo que es la otra línea temporal. Desde luego, antes de ponerme en marcha, la vi perfectamente en mi cabeza.

     

    ¿Qué fue lo que peor llevaste a la hora de documentarte y meterte en los suburbios de los peores barrios de Valencia?

    Entrevista a David Mateo. Noches de sal

    La verdad es que el recorrido por Valencia lo hice de día porque, aunque soy un escritor de terror, soy bastante miedoso y por eso intentaba ir al amparo del sol. Es cierto que pasearse por el Barrio del Carmen, una vez que cae el sol, es fascinante, encuentras callejones, encuentras pasadizos oscuros, tenebrosos… todo lo contrario a esa Valencia de luz y de color que nos venden los medios de comunicación. Valencia es una ciudad neogótica con muchísimos elementos fascinantes. En la novela hay un momento en que uno de los personajes se detiene ante el Puente de las Gárgolas y traza como una especie de frontera donde quedan, en una parte los simbolismos más reales y, en el centro histórico queda lo sobrenatural. Cruzar esa frontera, ese Puente de las Gárgolas, ese puente gótico, para el personaje conlleva una determinación mental importante porque se está metiendo en el terreno sobrenatural. La verdad es que recorrer Valencia, es una maravilla.

     

    Según José Miguel Vilar, no ha podido volver a ver Valencia como la veía antes, ¿crees que a todo lector valenciano, cuando lea Noches de sal, le pasará lo mismo?

    Yo creo que sí. Cuando tú tienes una visión de una calle ya preconcebida la ves de una manera pero cuando te sacan a la luz elementos sobrenaturales, más siniestros, más oscuros, ese contexto te cambia. Cuando pasas mucho tiempo en el centro histórico de la ciudad, como yo cuando trabajaba en una librería en la Plaza de la Reina, te hace ver las cosas de otro modo, cuando estás allí, ves cómo es la gente, cómo son los locales, los mendigos que andan por allí… todo forma una especie de universo fantástico que solamente lo percibes cuando trabajas o vives allí. Yo tengo amigos que viven en la zona y no se imaginaban que podía pasar todo eso en su calle, que se destaque aquel edificio más gótico, que allí se pueda celebrar una fiesta rave, o que aquí pudiera aparecer, en un momento dado, un asesino en serie. Creo que sí, que ha cambiado la perspectiva de muchos lectores.

     

    ¿De dónde surge la idea de que sean un grupo de mujeres las que tengan que enfrentarse al psicópata asesino? ¿Por qué mujeres?

    Yo he utilizado muchas veces el género femenino para mis novelas porque creo que, de alguna manera, son más receptivas. Aunque es cierto que sí hay protagonistas masculinos. Abel y Aurora son una pareja, y son los que llevan la parte romántica, cierto es que Abel vive rodeado de dos chicas, sus compañeras de piso, y son las que pagan lo que Abel y Aurora hacen en el pasado y son las que, en un futuro, tienen que enfrentarse a unas consecuencias un tanto tenebrosas. ¿Por qué el elemento femenino? Pues porque lo hace más receptivo a la trama de la historia, a ese elemento sobrenatural.

     

    Este año publicas en Francia, ¿has elegido tú el país o es porque los franceses son más dados a este género literario?

    Por un lado es verdad que el género fantástico funciona muy bien en Francia, cuando llegó Noches de sal a la editorial francesa, fueron ellos los que se pusieron en contacto conmigo y me dijeron que les había gustado y querían traducirla. Los franceses son muy curiosos y les gusta ver cómo son las ciudades y la idiosincrasia de otros pueblos.

     

    Entrevista a David Mateo. Noches de sal34 años y ocho libros publicados, ¿cuándo supiste que querías dedicarte a escribir?

    Yo ahora mismo trabajo con colegios y bibliotecas, haciendo actividades culturales, talleres literarios… y cuando me planto ante una clase con 25 niños les digo «Para mí, cuando iba a clase, que me pusieran una narración o una descripción, era igual de rollazo que para vosotros, pero llegó un momento en el que empecé a jugar con la literatura» Desde bien pequeño, cuando tenía la edad que ahora tienen mis alumnos, empecé a sentir esa vinculación y ese nexo con la literatura y comencé a pasármelo bien. Desde que tengo noción del tiempo siempre he estado con una libreta, con un par de folios en la mano, y siempre he estado escribiendo mis historias. Llegó un momento en que empecé a publicar y cierto es que he publicado de todo, antología, terror, juvenil, el Xé que bó del Valencia Club de Futbol…

     

    ¿Cómo se define a sí mismo David?

    Una persona curiosa que me gusta entender cosas que no tienen explicación y que, sobre todo, ama la literatura. Intento conjugar ambos términos en todas mis novelas.

     

    ¿Qué pesadillas te quitan el sueño como a Aurora?

    Pues la verdad es que solo quiero que no falte el trabajo, que no falte el amor y que mi vida siga por los cauces por donde van ahora mismo. Miedos especiales no tengo, yo intento volcar todos mis malos rollos y mis pesadillas en mis novelas y ahí se quedan.

     

    ¿Hay algún «Pilatos» en tu vida del que necesites olvidarte?

    No, no, no (Risas). Además con la metodología que tiene Pilatos prefiero que se quede en la novela y que de ahí no salga.

     

     

    Fina Grau

     

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