ENTREVISTA

  • Esteban Martín
    CUANDO LA MUERTE VENÍA DEL CIELO
  • «Yo creo que la patria de una persona es su infancia y mi infancia estaba plagada de cine»
  • Entrevista a Esteban Martín. Cuando la muerte venía del cielo

     

    La estructura y capitulado del libro empieza por Hollywood, pasa por Barcelona y acaba con una obra maestra del cine ¿tiene un fin determinado, te ha costado mucho encontrar una determinada película para cada momento de la historia?

    La verdad es que no me ha costado mucho encontrar una película para cada capítulo. Los títulos de los capítulos, como te habrás dado cuenta, tienen mucho más que ver con el capítulo que yo he escrito que propiamente con la película en sí, ese título sugiere de qué va a ir esa historia. La estructura la pedía la misma novela. Empieza en el año 1952, en la época más dura de la caza de brujas, puesto que el Comité de Actividades nació en el 1937, pero hasta el año 1950 no es mucho más virulento por toda la fiebre anticomunista que había en ese momento, la Guerra Fría, etcétera; se empiezan a perseguir a todos los actores, guionistas, productores, toda la gente que les pudiera ser o parecer izquierdosa y en esa tesitura, junto con un montón de personajes reales como puede ser Bogar, Houston, Chaplin…, está Michael Ford, el personaje inventado. Luego hay un flashback, hacia el año 1932, que a mí me va muy bien para contar lo que yo quería contar que era el cine que a mí me gustaba cuando era niño y a través de un personaje que es una especie de Oliver Twist, es un niño cuya historia empieza en la época de la depresión americana, que le ocurren una serie de hechos y se queda solo, entonces un productor de Hollywood le adopta y a través de la trayectoria de él podemos ver la trayectoria del Hollywood del momento: del paso del cine mudo al cine sonoro, los actores de aquella época y las películas de ese momento. A través de su padre adoptivo, Denham, que como te habrás dado cuenta se llama como el director de King Kong, Carl Denham, hay un montón de guiños a escenas de diferentes películas, pues Denham me sirve para volver mucho tiempo atrás a la época de los pioneros de Hollywood, cuando se forman las grandes compañías de Hollywood por la guerra de las patentes de Edison. Yo creo que es una parte que tiene bastante ritmo, es bastante dinámica, quizá no tiene la rapidez y dinamismo de la segunda parte, tampoco lo pide esa parte de la narración, y que me servía para explicar todo eso.

     

    Quedándonos en Barcelona. Últimamente se han publicado varios libros sobre la Guerra Civil Española (o como protagonista de la historia o simplemente como telón de fondo de la historia que se está contando) y en la mayoría de los casos se ubican en Madrid. ¿Hacía falta que llegara un catalán para ubicar una novela en la Cataluña de la Guerra Civil?

    Pues no lo sé, no pensaba en lo que hacen los otros, pienso lo que voy a hacer yo, y en mi novela es lo que yo quería contar. La historia nació porque yo la estaba buscando desde hace mucho tiempo. Hace quince años, estaba en la biblioteca de un periódico buscando información para un libro que aún no he escrito y entonces me encontré con un artículo que decía que el actor cinematográfico Errol Flynn había venido a España a mostrar su simpatía por la Guerra Civil, por la República, y a partir de ahí empecé a tirar de ese hilo. Pensé en un actor que está en un momento bajo, Michael Ford, y quería contar que el mundo de Hollywood se organiza y decide ayudar a la República porque ven que un gobierno legalmente constituido ha recibido un golpe militar y ven que las democracias occidentales no están haciendo nada por ayudarles y se dan cuenta que eso es la antesala de algo mucho más grave que va a ocurrir, que será la Segunda Guerra Mundial y que pululan como setas fascismos por todas partes que parece que es la ideología de moda. Está el fascismo en Hungría, en Italia, en España, en Portugal, en Alemania y cuando llegan, como es el caso de Hitler, desmonta todo el sistema democrático, aparte de quemar los libros y otro tipo de cosas. Ellos se dan cuenta y hay una serie de europeos que emigran a Estados Unidos y a partir de aquí le envían a cumplir una misión a Barcelona y con esto yo quería contar un viaje iniciático, en el sentido de una novela de estas características, una novela de aventuras, tiene acción y tiene peligro, porque si no, no sería una buena novela de aventuras. El personaje siempre está en un espacio que no le es propio, que no domina y no es su espacio habitual, y en ese espacio encuentra personajes que intentan ayudarlo y otros eliminarlo. Eso ocurre por ejemplo con Ismael en Moby Dick, o con Jim Hawkins cuando entra en La Hispaniola en busca de la Isla del Tesoro, o Dorotti de El Mago de Oz que entra en un mundo que tampoco es suyo, o El Señor de los Anillos que también pasa por territorios para cumplir una misión. Pues esa tierra mítica es Barcelona en 1946 la cual está empezando a ser bombardeada, primero por un barco italiano y aun lo peor está por llegar, que hay una crisis de gobierno que Michael no entiende, y en medio de todo eso se encuentra intentando resolver una misión con infinidad de personajes políticos y del mundo de la cultura que rodean al personaje. No he querido hacer una novela de buenos y malos, lo que quería era novelar la amplia escala de grises que había en ese momento y sobre todo no hacer mitología.

     

    Entrevista a Esteban Martín. Cuando la muerte venía del cieloPor el simple hecho de encontrar un artículo en el que Errol Flynn estuvo en Barcelona en 1937 surge esta novela pero ¿cómo se desarrolla en su cabeza la vinculación de Michael y el contexto cinematográfico?

    Michael me iba muy bien porque en el fondo Michael Ford es el Mickey Rooney, es Freddie Bartholomew, son esos actores juveniles que había en Hollywood en ese momento, de hecho todos aparecen en la novela, son amigos suyos y se encuentran, él recibe un par de Oscars, está en la misma mesa que Katharine Hepburn en el momento que a ella le dan un Oscar, es decir, todas las escenas de cine son verdad y pasaron pero claro, él es un personaje inventado pero participa de todo eso.

     

    El cine es un medio de comunicación, un oficio o un hobby pero… ¿un lugar?

    Yo creo que la patria de una persona es su infancia y mi infancia estaba plagada de cine. En mi barrio había dos cines y me pasaba prácticamente la vida en ellos cuando salía del colegio, como no había canguros en aquel momento y los padres trabajan más horas que una moto, yo me iba al cine hasta que me iban a recoger a la hora de cenar, por eso es un homenaje. Además es el último arte del siglo XX. Cuando el joven llega a la ciudad de Barcelona, le dice a Errol Flynn, «Yo pensaba que esto era como una película» y Flynn dice «Hombre, ¿una guerra como una película?». Si en una película todos tenemos claro que lo importante es la película, desde las peluqueras, los del attrezzo, los actores principales, los secundarios, guionista, director, el productor… todo el mundo coincide en que lo importante es acabarla, que funcione bien y que le guste al público. Y aquí no, aquí no solo unos quieren ganar la guerra, otros quieren hacer una revolución, otros no se sabe qué es lo que quieren pero mientras tanto, los del otro lado, los malos, lo tienen clarísimo, quieren ganar la guerra. Entonces es un homenaje a este último arte del siglo XX, el cine es un arte colectivo y esto es un homenaje a ese arte que está desapareciendo. Yo creo que si ahora después de 2.500 años admiramos a los griegos por tres cosas: por la filosofía, por el teatro y por la democracia, dentro de 3.000 años recordaremos a los Estados Unidos por dos grandes aportaciones a la cultura que es el cine y el jazz.

     

    ¿El libro está escrito con el propósito de que llegue al cine?

    El libro está escrito con el propósito de que guste al mayor número de lectores porque lo que quiere un escritor es tener el mayor número de lectores, eso mismo lo quería Dickens, lo quería Stevenson y lo querían los demás escritores, yo también quiero lectores y lo que quiero es no defraudar puesto que los lectores que tuve en La clave Gaudí y en El pintor de sombras quiero que se lo pasen bien. Nosotros, este tipo de escritores que te he comentado, no solo hacemos obras de evasión sino que queremos contar más cosas pero no estoy pensando en el cine, estoy pensando en hacer muy bien un trabajo, desde La Clave Gaudí que los lectores me hicieron libre. Mira, una vez una periodista me dijo después de escribir La Clave Gaudí «¡Qué suerte ha tenido!» y yo le contesté «Pues he tardado 20 en años en tener éxito de la noche a la mañana porque llevo mucho tiempo dedicándome a esto». O sea, que las cosas funcionan cuando funcionan y ya está. Ahora me han dado un premio en la Diputación de Córdoba, el Premio de Novela Corta, con una novela que escribí hace 20 años, anterior a las tres de las cuales estamos hablando. Yo lo que pienso es hacer un buen trabajo, si la novela se lleva al cine o no, hombre pues mejor. Yo creo que tiene una buena estructura cinematográfica por todo lo que hemos estado hablando. Hay una frase de Spielberg, cuando él acabo Tiburón y le preguntaron qué quería hacer, y contestó «Yo lo que quiero hacer, cuando pienso en una historia desde el punto de vista narrativo, es una historia impecable y muy bien filmada y que no solo le guste a cuatro frikis y a doscientas personas, quiero que mi película, que está muy bien filmada y técnicamente impecable, conquiste el mayor número de espectadores, para eso se ha inventado el cine». Yo pienso lo mismo con la literatura.

     

    Entrevista a Esteban Martín. Cuando la muerte venía del cieloCuentas que al principio el libro estuvo «durmiendo» una temporada hasta que acabaste de fraguar la historia. ¿Cuánto tiempo?

    Pues mis hijos no habían nacido, son gemelos tienen 12 años, esto fue 3 años antes, pues hace 15 años. Pero las historias salen cuando tienen que salir. Mira, La clave Gaudi, que aquí he traído el origen (nos enseña recortes de periódico y esquemas) también partió de un periódico del año 1998, la primera vez que me puse con ella y este es el primero que yo escribí y el título que le iba a poner era La catedral de los pobres, mucho antes de conocer a Andreu. Este es el esquema de la novela, mucho más tarde conocí a Andreu, le llevé lo que tenía y él me trajo lo que tenía, pero aquí ya estaba trazado como iba a ir la cosa. También tardé un tiempo en empezar con La clave Gaudí.

     

    ¿Hay que saber mucho de cine de época o ser un gran aficionado para encontrar el verdadero sentido del libro?

    Yo creo que no, hombre los que han visto mucho cine clásico, mucho cine de los años 40 y 50, pues se darán cuenta de todas esas pequeñas cosas que vas poniendo a lo largo de la narración pero yo creo que una persona que no sabe de cine clásico conseguirá dos cosas, primero que la novela creo que tiene suficiente ritmo para no defraudarle y al mismo tiempo conocerá ese cine que es realmente muy importante.

     

    Cuando la muerte venía del cielo ¿seguirá el mismo camino que La clave Gaudí y el Pintor de Sombras?

    Pues esto nunca se sabe, cuando salió La Clave Gaudí me pilló con 50 años si me hubiera pillado con 20 pues igual si que pierdes un poco la cabeza, pero cuando empezó a funcionar bien y se vendió a 25 países yo tenía muy claro que lo que tenía que hacer era trabajar y yo ya estaba trabajando en otra historia cuando empecé con esta. Yo pienso como Sherlock Holmes, lo mejor es un nuevo trabajo y no defraudar a los lectores. Hay una escena muy buena de una película de Henry Hathaway que se llama Almas en el mar y en la escena están George Raft y Gary Cooper en la terraza de un barco y le dice Gary Cooper a George Raft, «¿Tú sabes que son los girasoles?» y le contesta, «Sí, es eso que crece en los patios interiores de las casas». Entonces le contesta Gary Cooper, «Los girasoles cuando sale el sol, van moviéndose así y siempre miran a lo alto, siempre mirando al sol, a eso se le llama lealtad. ¿Y sabes por qué miran al sol? porque el sol les da calor, les da una razón para vivir y permiten que algo crezca en su interior». Yo he intentado con mi oficio ser leal a él, he estado siguiendo algo muchísimo tiempo, he tenido la suerte de que las dos primeras novelas han funcionado y quiero ser leal con este oficio y quiero hacerlo muy bien y pienso seguir al sol de la literatura que me ha permitido que los lectores quieran mis libros.

     

    Entrevista a Esteban Martín. Cuando la muerte venía del cieloCuéntanos algo sobre ti ¿quién es Esteban Martín?

    Básicamente soy una persona que trabaja mucho, como muchísima gente, yo empecé en el mundo del libro en 1973, que ya ha llovido, cuando los libros se hacían con planchas de plomo, he trabajado toda mi vida y al mismo tiempo he estado estudiando, ya sabes aquello de los padres de tu estudia y yo decía yo estudiaré y trabajaré y lo sacaré todo en junio no te preocupes. Y bueno, estudié Geografía e Historia especialidad Antropología, luego hice un máster de guión cinematográfico en la Universidad Autónoma de Barcelona, he trabajado en editoriales, he sido director literario, he montado mi propia editorial, he escrito cuentos infantiles, he colaborado en revistas de historia, he hecho de negro (risas), escribo desde los 16 años y desde el año 2007, gracias a los lectores, me puedo dedicar a esto.

     

    Como buen cinéfilo demostrado en tu libro ¿qué película sería la que más se acercara a la vida de Esteban Martín?

    La que más se acerca a mi vida no lo sé, pero si me preguntas las películas que más me gustan yo creo que el cine se inventó única y exclusivamente para que se filmara El Padrino (risas) y si me preguntas mis dos películas favoritas, desde luego El Padrino, la segunda La fiera de mi niña y la tercera El ladrón de bicicletas. Pero seguramente las películas que tienen que ver más conmigo en la infancia, eran las películas de Franz Kafka.

     

    Y si tuvieras que rodar ahora la película de tu vida ¿qué título le pondrías?

    El que resiste gana (risas)

     

     

    María de la Morena Fina Grau 

     

    .VOLVER A ENTREVISTAS -> -> ->.

  • Volver