ENTREVISTA

  • Pau Gómez
    LA ESTIRPE DEL MAL
  • «Tengo que conseguir que el lector, cuando lea un capítulo, lo acabe y quiera leer el siguiente, y el thriller es un género excelente para hacer eso»
  • Entrevista a Pau Gómez. La estirpe del mal

     

    La estirpe del mal ¿cómo se escribe un libro en el que el primer capítulo muere «el supuesto» protagonista?

    Pues planteándote que no es el protagonista, tiene un papel importante porque te va diciendo cómo va la trama, es un peón, un peón prescindible que tiene que caer, además yo creo que en cuanto empieza a salir un poco, ya sabes que le va a pasar algo y que lo tienen que eliminar.

     

    El Vaticano, el FBI, curas y muertes sospechosas… ¿no son una extraña combinación?

    No, es que se ha escrito tanto sobre el Vaticano, sobre conspiraciones de curas, sobre Roma… que me apetecía un poco coger el mismo contexto, coger el Vaticano y no darle la vuelta, porque es muy complicado al ser un tipo de literatura muy determinado, sobre todo a partir del  éxito Código Da Vinci, pero sí darle otro papel. Por ejemplo aquí hay un cura malo pero todos los demás curas que aparecen son buenos, lo cual es una novedad porque normalmente siempre se tiende a hacer que en el Vaticano, sus representantes sean personajes negativos y luego, la combinación del FBI y tal es raro, sobre todo siendo yo un autor español, pero es que la estructura que tenía en la cabeza no permitía que los protagonistas fueran españoles porque la Agencia de Seguridad, en este caso de España, no era creíble. Tenía que implicar a altos cargos directamente.

     

    Continuando con El Código, danos tu opinión sobre que Santiago Posteguillo haya comparado tu libro con el Código Da Vinci

    Para mí es un honor, no que lo compare con el Código da Vinci, sino que le haya gustado a Santiago Posteguillo puesto que para mí es un referente, una persona que ha reinventado la novela histórica y deja de ser algo aburrido para convertirse en trepidante y fascinante. Cuando yo le pasé el libro y le dije que lo leyera y si podía escribir una pequeña reseña y la presentación, accedió encantado y agradecí que le gustara. Bueno, él lo compara con el Código Da Vinci y para mí el orgullo es que él haya escrito una valoración positiva del libro. La comparación con el Código Da Vinci, bueno, hay cosas de ese libro, pero para mí no es un referente del libro, hay muchísimas más influencias. Es evidente que ese libro de Dan Brown abrió una puerta a un tipo de literatura ya perdida y han entrado cosas mucho mejores y mucho peores que el Código Da Vinci pero bueno, el hecho de que Santiago Posteguillo escriba un comentario en la contraportada de mi libro, para mí es un honor.

     

    ¿Y las ubicaciones… Roma, Buenos Aires, Nueva York, Barcelona? ¿Por algo en especial?

    Porque me encantan las tramas internacionales, el libro es muy cinematográfico. Me encantan las películas de James Bon, por ejemplo, que van de un país a otro cada diez minutos y dije ¿por qué no hago esto con mi libro? Y me gustó mucho el hecho de que en cada ciudad, en cada país, descubren una pista diferente hasta acabar en París, que es la última localización, donde sucede el final del libro. Me gustaba mucho y además es una manera muy barata de viajar. Tú coges el avión directamente, además de que tienes un avión privado a tu disposición, vas viajando de un lugar a otro y lo que más me gusta es que son ciudades que conozco muy bien de primera mano, en el caso de París o en el caso de Roma, y otras son ciudades donde no he estado y me gustaría ir, como Buenos Aires o Moscú. Y es un poco esa combinación de los lugares que quiero visitar y sobre los que me he documentado y he leído tanto, hacer que mis personajes viajaran antes que yo me encantaba, y luego otras ciudades que les hacía yo de guía a mis personajes. El hecho de que vayan de un sitio a otro me gustó mucho pero lo difícil en esto fue ajustar las horas porque hay momentos en que dos acciones transcurren en dos países diferentes al mismo tiempo y tienes que cuadrar muy bien la hora porque son latitudes que no tienen nada que ver y luego al día siguiente un personaje puede estar reventado por el jet lag y tú tienes que saber que esa persona lleva no sé cuántas horas sin dormir, que ha estado en varios países diferentes y que igual, para él, no han pasado 48 horas sino que han pasado 72.

     

    Entrevista a Pau Gómez. La estirpe del mal

    ¿Cómo se te ocurre escribir esta primera novela con un estilo tan complicado como es el thriller?

    Es el que más me gusta, yo creo que para enganchar al lector y tener la intención tienes que hacer un thriller y porque también tengo tantas referencias cinematográficas y la mayoría son thrillers. También literarios, por ejemplo, la novela negra me encanta, es un género que también me apasiona y yo creo que capta más la atención del lector, le mantiene más en vilo y el que hace que no se deje el libro a mitad. Es muy peligroso al escribir un libro, yo lo he hecho, dejarme libros a mitad sintiéndolo mucho, pero lo he tenido que hacer porque no me engancha. Tengo que conseguir que el lector cuando lea un capítulo, lo acabe y quiera leer el siguiente y el thriller es un género excelente para hacer eso.

     

    ¿Qué siente el autor cuando tiene que narrar escenas como la del asesino que rebana el cuello de un cura con el frío acero?

    Primero lo tienes que ver, yo veo cada capítulo antes de escribirlo, te podría decir hasta el plano que es, plano medio, plano entero… Tienes que dejar a un lado tus sentimientos, no ser partícipe de lo que estás escribiendo, escribir con toda la objetividad que puedas, narrar. Si narras, tienes que ser objetivo para que la gente saque sus propias conclusiones. Solo tienes que saber que ese hombre es un hombre, que va a morir independientemente de que sea un cura y pueda afectar más su muerte a ciertas personas, y que va a morir de una manera horrible. El lector es el que se siente afectado, o no, pero tú no puedes mostrarte como alguien afectado.

     

    ¿Y no contemplas la posibilidad del riesgo de abandono de la lectura ante una escena demasiado fuerte?

    No, jamás me plantearía que algo es muy fuerte. Me tendría que implicar mucho emocionalmente. He tenido la suerte de poderme salir tanto, de poder ver a mis personajes desde fuera, de no implicarme, de narrar cada capítulo como un testigo y no como alguien que participa en la acción. Realmente no me he visto incapaz de no escribir una cosa, no sé qué pasaría si en un momento dado yo veo que no puedo seguir, lo dejaría y lo reharía.

     

    Pero no es por ti, es porque el lector no pueda continuar leyendo

    Sí, bueno, te la juegas. Buscas el reclamo del lector y que se enganche, pero eso va con el género. Hay gente que se empieza a leer un thriller y no pasa del segundo capítulo pero tú tienes que ser honrado y presentar tu libro como lo que es, que la gente sepa lo que está leyendo, no es una novela romántica.

     

    ¿Qué esperas de La estirpe del mal?

    Que a la gente le guste, nada más. Creo que lo escribí con tanto cariño, me impliqué tanto con ella y le dediqué tanto tiempo, que es imposible pedirle nada más.

     

    Entrevista a Pau Gómez. La estirpe del mal

    ¿Cuánto tiempo?

    Dos años y medio, en dos partes, con un paréntesis en medio. Escribí una parte primero pero luego la rehíce, la amplié y me documenté más, la hice más creíble, trabajé un poco más a los personajes.

     

    ¿El paréntesis fue para madurarla?

    Sí, yo creo que era necesario y supongo que si escribo otro libro repetiré es e proceso. Yo creo que escribes y acabas pero no puedes dar ese libro por cerrado, es el momento en el que se lo pasas a tu gente de confianza y todos te tienen que decir algo, algo constructivo, te hacen ver cosas que igual tú no habías visto, te dicen si este personaje es chulísimo pero no está suficientemente construido y quiero saber más cosas sobre él, o si este capítulo no me lo creo, no está bien documentado… y tú te pones otra vez. Digamos que creas el esqueleto y falta poner la carne y los músculos.

     

    ¿Y nadie de tu círculo te ha dicho que quedaría muy bien si lo hubieras escrito en primera persona?

    No, y precisamente es por lo que te comentaba antes, porque no me quería implicar. Quería ser un narrador lo más externo posible, ver la película, verla y contarla. Si lo escribes en primera persona estás implicado cien por cien. Eres un personaje.

     

    ¿Quién es Pau Gómez?

    Es un periodista de vocación desde que tenía cinco años. Me empeciné en hacer periodismo y fue mi única opción. Lo hice, trabajo en la radio, es un trabajo que me encanta, que me fascina, aunque a veces acabo harto y lo dejaría pero al día siguiente me doy cuenta de que me gusta muchísimo. Soy una persona gran amante del cine, me gusta mucho escribir, me gusta mucho también viajar, todo esto creo que se refleja en el libro y, bueno, soy una persona con no demasiados amigos pero con muy grandes amigos y muy familiar y hogareño.

     

    ¿Qué te gustaría ser si no fueras periodista y escritor?

    Pues no lo sé, profesor de Historia como el protagonista de mi libro. No es que se parezca mucho a mí, no soy yo, pero creo que es uno de los trabajos que yo haría si no fuera periodista.

     

    Tu autor preferido es…

    ¿De toda la vida? ¡Madre mía! Te diría Oscar Wilde.

     

    Ya que has trabajado en este ámbito y estás bastante involucrado, ¿qué película destacas de los últimos meses?

    Mira, me encantó Toy story 3, me parece una película maravillosa y creo que hubiera sido muy valiente darle el óscar a la mejor película. Igual que Origen, película de Christopher Nolan, que me maravilló completamente, ya no desde el punto de vista narrativo, sino también visual. Pero si tengo que destacar una película más reciente, te diría la película de Natalie Portman, Cisne negro, me parece una película sublime, increíble, de hecho creo que tiene la mejor interpretación femenina que he visto en muchísimos años.

     

    Entrevista a Pau Gómez. La estirpe del malY por supuesto ¿qué opinas sobre que una película como Torrente 4 haya recaudado más de 8 millones de euros en su primera semana en cartel?

    Bueno, me parece muy respetable y lucrativo para el señor Santiago Segura. Para mí eso no es el cine español. ¿Quieres que sea sincero? Voy a ser sincero. Creo que el público potencial de Torrente 4 no representa al consumidor medio de cine español, en absoluto. De hecho creo que es gente que va muy poco al cine y creo que es gente que no ve nada de cine español, por lo menos cine español, luego verá las típicas películas de terror en 3D, etcétera, de consumo fácil, pero creo que no han visto la última película de Icíar Bollaín que es estupenda, o gente que no ha visto Celda 211, que es una película buenísima, o Chico & Rita, una película de animación genial. Creo que es gente que no sabe de qué va el cine español, empezando por Santiago Segura. (Risas)

     

    ¿Piensas que la sociedad española está más interesada por este tipo de «cultura» que con la literatura, por ejemplo?

    ¿El tipo de cultura, tipo Torrente 4 quieres decir? Sí, muchísimo más, por desgracia. Y para muestra tenemos todo el problema de las redes sociales y las películas que más se descargan, seguro que no es Cisne negro, no creo que sea la película más descargada. Creo que la gente va más dirigida a ese tipo de consumo fácil, consumo que desvirtúa el hecho de ir al cine porque ver una película en una pantalla de ordenador es algo horrible y verla en una pantalla grande es algo muy bonito. Se desvirtúa porque la gente quiere ver algo en su casa, ver eso y pasar a lo siguiente que puede ser el disco que me acabo de descargar, pero coger un libro, tomarse la molestia de dedicarle su tiempo a un libro, porque un libro necesita su tiempo, necesita que la gente lo madure, necesita el trabajo de pasar páginas, que es un trabajo muy simple, necesita de tener mucha memoria de recordar un capítulo cuando en un momento dado te remiten a él… Por desgracia se está perdiendo.

     

    ¿Y cómo se puede luchar contra esto?

    Pues primero fomentando que se lea, los libros digitales están ahí y son una vía de escape, pero reivindicando ese tipo de literatura, la literatura física, la literatura que se puede tocar y oler.

     

    ¿Cómo se puede reivindicar?

    Yo he visto películas en el ordenador, y he visto Torrente, y he visto libros en internet y te diría que no hay nada como eso, como el hecho de acostarte a dormir y durante media hora, o una hora, ponerse a leer un libro, o ponerse a leer en un tren.

     

    ¿Tú eres de los que dices dentro de media hora apago la luz?

    No, no puedo, siempre me quedo un rato más. Disfrutar de un libro es algo que no tiene comparación, ni tendrá. No sé cómo va a evolucionar este panorama en los próximos cincuenta años, pero estoy seguro de que no desaparecerán los libros, ni las películas de los cines. Yo creo que tocar un libro tiene suficientes argumentos para luchar contra todas estas cosas. Es algo muy bonito, demasiado bonito, yo he leído muchos libros y creo que voy a leer muchos más.

     

    ¿Cuál es tu libro preferido?

    Siempre ha sido, igual lo he leído cincuenta veces, y ya que hablamos de Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray.

     

    Fina Grau y María de la Morena

     

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