ENTREVISTA

  • Jorge Molist
    PROMÉTEME QUE SERÁS LIBRE
  • «Hay momentos de mi novela que me traen lágrimas a los ojos, no puedo evitarlo y, además, creo que una buena novela tiene que estar construida con sentimientos y emociones»
  • Entrevista a Jorge Molist. Prométeme que serás libre

     

    ¿Cómo se hilvana una historia real y cruel con la aguja de un protagonista de ficción, en una prenda diseñada y ubicada entre Barcelona e Italia en los comienzos del Renacimiento?

    Para construir una historia de estas características, lo primero que hay que hacer es informarse muy bien de lo que ocurrió, hacer un estudio importante, una investigación histórica. Lo que he hecho con Prométeme que serás libre es, primero, identificar unos personajes, creo que son fascinantes porque realmente existieron y les ocurrió lo que cuenta la novela y, como la realidad supera la ficción, esos personajes han pasado a la historia como el librero, el rey Fernando de Aragón, el almirante Vilamarín… y una vez tenía esos personajes y sabía exactamente todo lo que ocurrió, con anécdotas que interesan mucho al lector, construí los personajes de ficción. Los personajes reales han pasado a la historia pero la gente de la calle no, estos son los que me toca construir a base de emociones de forma que sean creíbles. Con todo esto construyes la historia combinando lo cierto y lo histórico con la ficción.

     

    El protagonista es un personaje de ficción…

    Sí, es un niño y eso me permite, como escritor, que el lector descubra junto al niño lo que era el siglo XV, primero la parte española del Mediterráneo, la ciudad de Barcelona, y luego continua por todo el Mediterráneo, por Roma que en aquella época era valenciana porque estaba el Papa Alejando VI y en la corte hablaban valenciano. En la época que yo escribo era la época de esplendor valenciano.

     

    ¿Qué pasa por la cabeza del autor cuando escribe, y sobre todo se tiene que documentar, sobre todas las calamidades y crueldades acontecidas en nuestro país en una época tan concreta? En concreto cuando tiene que relatar y narrar las barbaries de ejecuciones populares, desmembramientos, quema de libros y libreros...

    A mí me ocurre como le ocurre al lector, cuando me meto en la historia me sorprendo. Las cosas que voy descubriendo y sobre todo las anécdotas son lo que más me sorprenden, es algo curiosísimo. Una de ellas es que en Barcelona, en el mercado de la Boqueria, porque se vendía «carne de segunda boca». Conozco las cosas de segunda mano, sé lo que son, pero ¿la carne de

     segunda boca? Descubrí que era la carne que no sacrificaba el hombre, sino que se suponía que eran animales que habían matado los lobos, los perros o que se habían muerto, pero como había hambre… La verdad es que encuentras una serie de anécdotas y una serie de personajes fascinantes. A mí me sorprende, me gusta saber esto y deduzco que al lector también, mi trabajo es, construyendo la ficción, meter los elementos reales que realmente impresionaran al lector y les interesará mucho conocer.

     

    Entrevista a Jorge Molist. Prométeme que serás libre¿Se siente dolor cuando se van descubriendo todas estas barbaridades que se hacían en aquella época?

    Pues sí, por ejemplo, uno de los personajes reales que existieron eran los libreros Corró que en la novela se explica la historia tal como ocurrió hasta los más mínimos detalles, eran personas que querían, que amaban a los libros, y amaban la libertad de conocimiento, la libertad de lectura y resulta que traducían y copiaban en secreto libros prohibidos por la inquisición y luego los vendían. Esto les costó la vida, fueron condenados en un acto de fe a morir en la hoguera y fueron quemados aquel mismo día, solo por promocionar, vender y traficar con libros prohibidos. Claro que sientes este dolor, ¿cómo no vas a sentirlo?, es el dolor de la injusticia y creo que es bueno sacar estos sentimientos que están enterrados en las páginas de la historia y llevarlos a la actualidad para que el lector se indigne, se emocione, sienta y conozca lo que ha sido la historia.

     

    ¿Jorge Molist ha llorado cuando escribía estas páginas?

    Sí, hay momentos de mi novela que me traen lágrimas a los ojos, no puedo evitarlo y, además, creo que una buena novela tiene que estar construida con sentimientos y emociones. Yo siento lo que escribo y hay veces que, incluso corrigiendo, me vienen las lágrimas a los ojos porque son cosas que me emocionan.

     

    En 2008 abandona el mundo laboral (por así decirlo) para dedicarse a escribir. Desde entonces no había vuelto a publicar nada y yo me pregunto ¿tanto tiempo le ha costado recopilar la documentación histórica de los lugares y personajes de esta novela?

    Yo antes escribía novelas con las que he tenido mucho existo, como puede ser El anillo o La reina oculta, estas novelas las hacía en dos años o en dos años y algo, llevaban mucha investigación histórica y las podía compaginar con el trabajo pero en esta última, había tanta cantidad de información, que al año de empezar estuve a punto de dejar la novela. Cierto es que dejé el trabajo pero también estuve a punto de dejar el libro hasta que sentí que tenía en mis manos, realmente, una gran novela. Es un nivel superior a las otras cosas que he hecho, me llevó dos años mientras estaba trabajando y por circunstancias de la vida deje de trabajar para dedicarme exclusivamente a escribirla. Las otras, trabajando, me han costado dos años y, esta, dos años trabajando y dos en exclusiva. Pero creo que es otra inmersión y estoy muy feliz porque la reacción de los lectores está siendo muy buena. Todos los comentarios que estoy recibiendo son

     excelentes y me ha merecido la pena el esfuerzo.

     

    Entrevista a Jorge Molist. Prométeme que serás libreProméteme que serás libre, como comenta, es un nivel superior y la obra más ambiciosa que ha escrito pero aún así, los ejemplares vendidos de sus otros libros se cuentan por decenas de miles y las traducciones a otros idiomas no le van a la zaga. Realmente, ¿hasta dónde cree que puede llegar esta impresionante obra? ¿De verdad seguía sintiendo temor a pasar hambre? 

    En otra época podía tener la preocupación de comer o no comer pero en esta fase de mi vida ha llegado un momento en que realmente la preocupación y mi ambición es que el placer que yo siento escribiendo lo sienta el lector leyendo. El placer es trasmitir, como el libro habla de los libros y de la magia de los libros, el placer es que funcione la magia de este libro, que algo escrito hace un tiempo llegue al corazón de la gente. Si eso ocurre luego puedes tener todo el éxito que tú quieras pero mi ambición es que este trabajo mío sirva para producir un placer, unas emociones, que alguien se pueda evadir de su vida de diario, que se enganche a la novela y que aprenda. Que funcione la magia del libro tocando el corazón.

     

    «’Con eso vas a pasar mucha hambre’, le dijo su padre cuando le comunicó que quería ser escritor». Esta frase me ha llegado al alma y supongo que contaba con ello cuando la resalta pero ¿existe algún paralelismo entre la promesa que hace Joan a su padre y esta frase citada del suyo?

    Mi padre, desde luego, ha tenido también una parte fundamental en mi crecimiento como el padre del protagonista y realmente cuando yo, muy rimbombante, le dije a mis catorce años, cuando él había pasado tanta hambre en la guerra, «yo quiero ser escritor», me miró de arriba abajo y me dijo: «Vas a pasar mucha hambre, si quieres ser escritor, empieza con los libros desde abajo» y me puso a trabajar, porque suspendía, en una imprenta que había en mi calle y que tenía un cartel en el que buscaban empleados. La relación con el padre, en la novela, es un poco breve pero, de alguna forma, el protagonista le añora todo el tiempo. Mi padre fue el que me enseñó a mí el amor por los libros, curiosamente fue él el que a los 4 o 5 años me cogió de la mano y me llevó a la biblioteca del barrio y yo descubrí un mundo maravilloso en los libros de dibujitos. Luego me hacía hacer caligrafía como al protagonista le hacía hacer su maestro y luego me puso en la imprenta. Parte de las emociones que hay en la novela las he sentido yo, parte de lo que es ser un aprendiz y los gremios están reflejados en la novela. Sin duda existe ese paralelismo.

     

    En todas sus novelas existe el mismo denominador común, la religión, el amor y la muerte. Todos desarrollados en épocas medievales con reyes crueles e iglesias ocultando verdades, ¿qué hay en la cabeza de Jorge Molist para escribir este tipo de historias?

    Tienes que tener en cuenta que la Inquisición, en nuestra historia como país, ha sido fundamental durante mucho tiempo. La Religión era el centro de todo, durante la Edad Media era Dios el centro de todo. Cuando llega el Renacimiento, de repente, Dios deja de ser el centro y pasa a ser el hombre, entonces es inevitable que en las novela de historia aparezca la Religión porque era

     fundamental en las vidas de la gente de esa época. Luego, cuando buceas en la historia, encuentras una serie de hechos que son noticia ahora pero ocurrieron entonces, a mí esos son los hechos que me emocionan, que me sorprenden, que me tocan el corazón o son, simplemente, sorpresa, son los que a mí me gusta poner en mis novelas. Si salen reyes crueles o clérigos crueles es porque están documentados y al mismo tiempo también pongo personajes de la Iglesia que fueron admirables. Siempre ha habido un lado oscuro y un lado brillante, yo busco en la historia y escribo lo que veo.

     

    Entrevista a Jorge Molist. Prométeme que serás libreUna curiosidad, si tras las correcciones y después de quitar las partes más superfluas esta obra tiene casi 800 páginas, ¿cuántas tenía en su primera versión?

    Sinceramente, me resulta difícil calcular porque la primera versión estaba en un folio de distinto tamaño pero fácilmente serían 1.000 páginas. Lo corté a 500 quitando lo superfluo pero luego tuve que cerrar algunas historias que no estaban bien sujetas, atando cabos, y esto hizo que subiera a 700 páginas. Aquí fue cuando me sentí satisfecho.

     

    Conozcámosle un poco mejor ¿Qué le falta por hacer en la vida a Jorge?

    Jeje, es una buena pregunta. Yo disfruto de la vida, por lo tanto cualquier cosa que hago es como si fuera nueva y considero que continúo siendo aprendiz de todo y maestro de nada, cada día descubro algo nuevo. Yo disfruto de la vida y es lo que quiero hacer, disfrutarla, gozarla, no sé cuantos años me quedan de vida pero pienso aprovecharlos bien. (Risas)

     

    ¿Cuál fue la última «promesa» que ha hecho? ¿Ya la ha cumplido?

    Crear una historia que llegara al corazón y creo que ya está cumplida, o eso espero.

     

    ¿De qué se arrepiente?

    Me arrepiento de muchas cosas, hay ocasiones en las que por falta de conciencia he podido ser vanidoso, o he podido hacer daño a alguien involuntariamente, por desconocimiento o ignorancia. Mi forma de procesar las cosas hace que aprenda de eso, intentar que no ocurra de nuevo, lo hecho, hecho está y no puedes cambiarlo. El arrepentimiento sirve para aprender, pero luego no lo puedes arrastrar, no lo puedes cargar en tu mochila y llevarlo por la vida. La cagué, he hecho mal, he hecho daño y no quería hacerlo, intento repararlo y a otra cosa. Desde luego hay muchas cosas pequeñas y algunas grandes que haría distinto si volviera a vivir pero no cargo con remordimientos en mi saco. Siempre procuro guardar los momentos felices e intento no volver a repetir los malos momentos.

     

    ¿Cuándo fue la última vez que dijo NO cuando quería decir SÍ?

    (Risas) ¡Ahí me has pillao! Cuando quiero decir sí, digo sí. Hacer cosas cuando uno no quiere… he hecho bastantes en mi vida pero ninguna destacable que yo recuerde ahora mismo. Al revés es mucho más fácil, decir sí cuando quieres decir no. (Más risas) Yo quise ser escritor cuando tenía 14 años.

     

    ¿En qué está trabajando ahora?

    Ahora no estoy trabajando en nada, estoy de promoción con la novela y disfrutándola todo lo posible.

     

    Fina Grau

     

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