ENTREVISTA

  • Javier Urra
    ¿QUÉ SE LE PUEDE PEDIR A LA VIDA?
  • «Ser sabio supone primero tener una capacidad, no todo el mundo está capacitado para unir aprendizajes»
  • Entrevista a Javier Urra. ¿Qué se le puede pedir a la vida?

     

    Entiendo que este libro es una especie de guía que sirve para encontrar las respuestas que la vida te va generando durante el transcurso de la tuya y yo me pregunto ¿no es un poco utópico el ver la vida de esta manera? Tan fácil, tan sencilla…

    Pues no sé si es utópico o el utópico soy yo, lo que sí es, es verdad. Yo todo lo que pongo ahí es porque lo veo, lo vivo, lo siento y lo manifiesto. Soy un tipo que no soy Disney, he trabajado, y trabajo, 30 años en la fiscalía, he trabajado con los violadores en serie de este país con algunos psicópatas severos, monté en su momento un centro de educación especial, soy defensor del menor y ves cosas también muy duras, trabajé con mucha intensidad y tuve un infarto de miocardio y otros stent. Con todo esto te quiero decir, que entiendo que la vida tiene momentos amargos y conozco a la gente, conozco a mucha gente por mi profesión, porque soy profesor de la universidad y doy conferencias. En fin conozco mucha gente y la gente es estupenda, mayoritariamente, otra cosa es que los medios de comunicación trasmiten solo los sucesos negativos, pero la mayoría de la gente es muy positiva, muy agradable, muy entrañable. Estamos viviendo una situación de crisis, pero esto no se une gracias a las familias, gracias al apoyo de unos a otros, gracias a la solidaridad. Yo tengo una idea muy positiva de la sociedad y de la vida y es lo que quiero compartir, es que yo soy feliz profundamente feliz.

     

    ¿Opina que el lector, después de leer este libro, cambia o debería cambiar su forma de ver la vida, o simplemente es dar una alternativa al caos estresante en el que la mayoría vivimos?

    Yo creo que el libro lo que busca es compartir un tiempo con el lector, interactivo, que lo lea que se lo planteé, que diga yo estoy de acuerdo, que diga esto es una tontada de Urra, bueno que haga sus planteamientos, eso me parece que es esencial, con que le permita pensar y hacerse esta pregunta, no el último día de su vida si no un poco antes, ya tengo suficiente. Tanto como atreverme a dar una receta, no, sería muy atrevido.

     

    Entrevista a Javier Urra. ¿Qué se le puede pedir a la vida?¿Se podría decir que este libro solo es apto para aquellos que se sienten como parte de un conjunto? Es decir, ¿para aquellos que se sienten «únicos» no tendría ningún valor?

    No es un libro para estúpidos, además ¿quien se siente único? es decir, todos somos distintos porque no somos clónicos, no creo que ni Robinson Crusoe lo hiciera ¿quién puede sentirse único? Mira, no hay ningún ciudadano que acepte que es envidioso porque en el fondo es señalarle que tiene dificultades comparativas, que somos únicos, pues habrá gente más genial, Freud era genial, Einstein puede ser genial, pero sin los demás no existiría nada, ni la penicilina ni nada, por tanto, este libro es para gente que cree que somos seres sociales, que somos seres dialógicos, es un libro para gente que diga voy a ponerme a pensar porque lo que piense hoy, va a ser el guión de mañana pero no más, al final yo hoy volveré de la mano de un conductor de un AVE y espero que sea un tipo razonable y majo, que casi seguro que lo es, único no. Son personas sociales, yo creo que la falla esencial de la sociedad en su conjunto, es que lo importante no es yo, eres tú, como me siente, como me percibe, como colaboro o como participo somos muy de yo, mí, me, conmigo, a mí me duele, a mí no me gusta, el otro me dijo esto, por eso tropezamos siempre con la misma piedra los seres humanos porque lo que a otro le ha ocurrido, nosotros creemos que no nos puede pasar.

     

    Si partimos de la base de que cada persona es un mundo, ¿no cree usted que en su libro generaliza bastante al hablar de la vida?

    Sí, se generaliza mucho y tiene muchos tópicos, y es muy recurrente, y me repito mucho, pero yo he sido honesto, he dicho voy a hacer un libro que es una conversación de distinta manera. Las verdades que yo puedo aportar desde lo que he aprendido dando clases o terapia, o lo que he ido conociendo de la gente, porque somos complejos ¿quién dijo que somos simples? somos a veces muy difíciles pero luego no nos conocemos, luego hacemos una obra de teatro con nosotros mismos lo que yo quiero es que nos quitemos algunas caretas porque el mundo sería imposible si la gente dijera la verdad, si todo el mundo dice lo que piensa, pero bueno, en ese sentido conocernos, decirnos, ilusionarnos y decir estoy vivo, ¿qué quiere decir para mí «estoy viviendo»? pues estoy en Valencia promocionando mi libro porque es lo más importante que tengo que hacer, si no estaría haciendo otra cosa. Ya hace mucho tiempo que el dilema de la vida de estar en un sitio u otro me lo planteo, o voy a echarme una siesta, o voy a ver una película al cine, o estar con una persona que está en el hospital y paso toda la tarde con él, porque me parece lo más importante que tengo que hacer, porque tengo el sentido importante del deber pero es una forma de enfocarlo. Mientras la gente se haga un planteamiento y dé respuestas al último día de su vida, suficiente, bueno que lo haga un poco antes, con eso ya me vale. El libro no pretende ser una continuación de Platón, entre otras cosas porque yo no soy filósofo, pero en algo si conozco el alma humana después de tratar a tanta gente, ver lo que es la depresión, ver tipos esquizoides, psicópatas y de ver a gente sana, gente que es capaz de dar la vida por los demás veo mucha gente, darla literal, donando un riñón, no saben para quien pero saben que es una gran labor social.

     

    ¿Qué criterio ha seguido a la hora de elegir las leyendas, citas, poemas e historias que dan vida a esta obra?Entrevista a Javier Urra. ¿Qué se le puede pedir a la vida?

    Muy fácil, leerlas todas, llevo años leyendo y he elegido las que me parecían que encajaban mejor para el libro, que aportaban algo más, en el fondo, las que a mí me gustan.

     

    Sócrates, Confucio, maestros asiáticos zen, lejanos reinados, viejos hombres sabios… ¿Cree que, hoy por hoy, no tenemos líderes que nos enseñen y nos lleven de la mano en el camino de nuestras vidas? Y no hablo de religiones que las hay y muchas, ni de creencias más allá de la propia existencia.

    No mucho, ha habido algunos en ciertos momentos históricos como fue Eisenhower, grandes estadistas y hasta un Kennedy, ha habido gente en la que todo el mundo se ha mirado, hoy eso se ha vulgarizado, quizá también, como me dijo una vez Iñaki Gabilondo, no sabía a quién admirar y tenía que aprender mucho de Wall Street, es decir, hoy la economía lo puede todo. Quizá Mandela, será una persona que cuando muera la sociedad quedará impactada. Teresa de Calcuta fue una persona que nos ha trasmitido, Juan Pablo II un personaje mediático muy importante. Quizá hoy es más otro tipo de figura deportiva, un Gasol, un Nadal que se auto domina, eso lo miramos con admiración, con respeto, pero no es fácil, Existen otras carreras profesionales en España, Placido Domingo, Fuster, Rojas Marcos, pero también hay mucha gente sencilla, callada, humilde, que hace un trabajo estupendo y profesional, que arregla cerraduras para que no se vuelvan a estropear, ese señor que hace neurocirugía y hace una intervención quirúrgica maravillosa, a los que luego no los vuelves a ver.

     

    Entrevista a Javier Urra. ¿Qué se le puede pedir a la vida?A colación de lo anterior, ¿qué opina usted que hace falta para ser un sabio y tener estos conocimientos que abren la mente a los que lo escuchan?

    No lo sé, no tengo ni idea. Ser sabio supone primero tener una capacidad, no todo el mundo está capacitado para unir aprendizajes, para adelantarse a ellos, para formular preguntas inteligentes, para buscar una visión poliédrica, una cosmovisión sobre todo de la parte oscura, la parte que no se ve, para no caer en los tópicos que caemos casi todos y, desde luego, tener mucho sentido del humor, seguro, ser muy sencillo, simple. Una persona sabia lo demuestra en su actitud. No sé si he conocido a alguien sabio pero sí he conocido maestros buenos. Antonio Beguiristain, que murió el año pasado con 83 años, jesuita, Director del Instituto Vasco de Criminología, y que participó junto conmigo y otras personas en la elaboración de Ley de Responsabilidad del Menor, cuando fui a verlo a San Sebastián, le dije Antonio aquí hace mucho calor ¿por qué no abres la ventana? y me dijo, no me deja el escolta (con 83 años y jesuita). Un día estábamos dando una conferencia, a la par, a jueces y fiscales de toda España en Arcaute, Vitoria, y les pregunto ¿qué vais a hacer por las mañanas? Todos los jueces se rieron y él dijo: vais a impartir amor, y todos los miraron pensando o está colgado o es genial. Yo he conocido a Antonio toda la vida y es genial. Es eso, no hay mucho más y yo creo que el libro transmite eso. La sociedad no puede ser primero yo y luego yo.

     

    Pregunta obligada como periodista (y espero que la respuesta no sea la que tienes preparada) ¿Qué le pide Javier Urra a la vida?

    Tiempo. Yo tiempo, si yo no volviera hoy a Madrid no me moriría con una sensación de que la vida me ha sido ingrata, no, yo creo que la vida me ha producido satisfacciones. Cuando tuve un infarto lo comenté y me dijeron que no volviera a decir eso porque tiene un punto de egoísmo y los demás querríamos tenerte más tiempo. A mí la vida me ha dado mucho, he vivido con mucha intensidad, así que le pediría tiempo para poder devolverle a la vida tanto como me ha dado y luego quizá conocer personas y algún paisaje, me gusta mucho viajar. Pero conocer personas estupendas, que son la mayoría, sus complejidades, sus miedos. Si volviera a nacer sería, sin duda, psicóloga porque me gusta la carrera pero me gustaría ser mujer, ahora ya no me voy a quitar el bigote (risas). Fíjate, si preguntas a un grupo de amigas tomando un café si volvieran a nacer qué serían, sin lugar a dudas te dirán mujer, en cambio si coges a un grupo de hombres a solas y le haces la pregunta, un porcentaje elevado te dirán que mujer. Esto define mucho quién es el género más importante, eso da respuesta a muchas cosas.

     

     

    Fina Grau y María de la Morena


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