ENTREVISTA

  • Santiago Posteguillo
    LA SANGRE DE LOS LIBROS
  • «Hay que inyectarle a la gente el virus de la lectura que genera tres síntomas terribles...»
  • Entrevista Santiago Posteguillo. La sangre de los libros

     

     

    ¿Cómo surge la idea de escribir este libro tan distinto a lo que nos tienes acostumbrados?

    Es tan distinto a las novelas históricas, pero tiene un aperitivo que no impactó tanto porque vino a contrapié, aunque la gente ya sabe que puedo hacer requiebros. Ese libro, La noche en que Frankenstein leyó el Quijote, pese a no llegar a los niveles de popularidad de las novelas históricas, fue muy bien recibido y gustó mucho en círculos literarios e institutos donde lo utilizan para literatura universal, y no solo en España sino que gustó también en América latina. De ahí que se le propusiera a la editorial hacer otro aún más ambicioso y con más relatos. No debemos ir muy desenfocados porque en quince días ya va por la segunda edición. La idea y el interés es conseguir aprovechar la poca o mucha popularidad que yo pueda tener para acercar los clásicos a gente que pueda pensar que está muy distante.

     

    ¿Y no crees que a mucha gente le puede dar un poco de miedo leer un clásico ahora? No es fácil para mucha gente coger y entender la Divina comedia, por ejemplo.

    No, no es fácil, por eso a través de estas anécdotas y saber cómo se consiguió el final de la Divina comedia, que no se iba a publicar porque faltaba el final… ese halo de misterio te puede ayudar a despertar el interés. O un Jane Eyre, si te lees todo el relato de las cartas rotas ves que la vida de Charlotte Brontë era lo más triste que te puedas imaginar, con toda su familia muriéndose, su gran amor era un amor imposible… y ella, en vez de quedarse en una esquina, lo vuelca todo en una obra que es su propia vida pero con un final feliz.

    La idea es que La sangre de los libros sea un trampolín con el que consigamos que alguien salte a uno, me da igual cual, de los treinta autores que menciono.

     

    Entrevista a Santiago Posteguillo. La sangre de los librosLa última vez que hablé contigo me dijiste que para 2015 pensabas tener ya el tercero de la trilogía de Trajano preparado, ¿cómo va?

    Sí, está previsto que salga entre 2015 y la primavera de 2016, me está llevando un tiempo adicional porque la tercera de Trajano es una novela muy ambiciosa, cada vez me pongo retos más complejos. En este no solo quiero contar cómo Trajano, Roma, invade Partia, sino explicar que cuando eso está ocurriendo y el mundo está dividido en cuatro imperios, cuando se enzarzan en una guerra, ¿los otros se enteraban o no? ¿Y si te cuento la conquista de Partia no solo desde el punto de vista de Trajano sino cómo lo veían los otros? ¿A que puede ser muy original? Es un trabajo muy grande porque me estoy leyendo los textos clásicos de la dinastía Han china, entre otros, y lo que contaban del conflicto. 

     

    Te olvidas de Roma temporalmente para hacer un recorrido por las historias y anécdotas más destacadas de la literatura en todos los tiempos, algo que ya hiciste con La noche en que Frankenstein leyó el Quijote, el libro al que te referías antes, ¿necesitabas «desintoxicarte»?

    Sí, necesitaba airearme, refrescarme. No va mal después de hacer novelas de 1200 páginas donde estás muy concentrado tratando de ensamblar todas las tramas.

     

    Y volviendo a La sangre de los libros, ¿por qué estos  poetas y maestros y no otros?

    Por varias variables. Variable primera: porque son autores que a mí me gustan, es una variable subjetiva. Dos: que yo creo que son canónicos e indiscutibles (Pushkin, Víctor Hugo, Quevedo…) y otros que pueden ser más controvertidos y menos indiscutibles pero los pongo porque quiero, como a Salgari. También quería que fuera universal en la manera de tratar varias tradiciones literarias y no solo la española y la inglesa, por eso he metido la italiana, la alemana, la francesa, la rusa... Luego que no solo fueran novelistas, sino que también hubiera poetas, dramaturgos y autores de relatos cortos. También que cubriera muchos periodos: el Renacimiento, el Periodo Clásico, el Siglo de Oro español, el siglo XIX en sus distintas versiones. Con todas esas variables están los que están, hay muchos más que podrían estar. A lo mejor tendría que hacer una tercera parte y hacer una trilogía de libros sobre libros.

     

    Entrevista a Santiago Posteguillo. La sangre de los libros

    ¿Y por qué paras donde paras y no sigues hasta la actualidad? ¿Por qué todo clásicos? ¿Crees que no hay autores actuales dignos de formar parte de esta 

    recopilación?

    Porque en algún lado tenía que poner el punto y final. Podía haber seguido con Bradbury o con Vargas Llosa o autores más próximos a nosotros. La idea es que como era un paseo por la historia de la literatura lo normal es que te fijes más en el pasado, pero tengo varios debes que me van apuntando la gente que me va entrevistando o lectores con los que voy hablando.

     

    ¿Y cómo te nutres de todas estas anécdotas e historias?

    Porque son veintitrés años de dar clase en la universidad y en ese tiempo he estado intentando siempre que los chavales no se duerman y he buscado formas curiosas de acercarles a los clásicos.

     

    Observo que haces ciertas comparaciones con la actual época en temas políticos y sociales…

    Sí, no puedo evitarlo, me lo pide el cuerpo.

     

    ¿Qué le dirías a los Ratos, Blesas, Fabras y demás si te quedaras encerrado en un ascensor durante una hora?

    ¿Una hora en un ascensor con ellos? Bueno para empezar seguro que salgo desnudo de ese ascensor, seguro que me quitarían hasta la dentadura. Esa situación me resulta bastante terrible. Risas. Ahora en serio, les preguntaría si se creían que estaban por encima del bien y del mal, que si se creen que su sangre no es roja. Pienso que dormirán bastante peor que hace unos años, creo que por lo menos las estamos incomodando y por algo se empieza. Ahora ya están pasando cosas, la gente va buscando otros caminos, que no digo que me parezcan los correctos. Algo está pasando, lo que tenemos que tener es cuidado de no repetir el modelo  histórico.

     

    Otras referencias a cómo somos los españoles me llevan a preguntarme: si fueras médico qué antídoto recomendarías para la desmemoria y la pérdida de identidad de la que parece que no nos curamos

    Hay que inyectarle a la gente un virus que es el virus de la lectura y que genera tres síntomas terribles, sobre todo para los poderosos, a saber: conocimiento, reflexión y crítica. Esa sería mi cura, inyectar lectura, promoverla al máximo. IVAS al 21%, recortes de los presupuestos a las bibliotecas para la adquisición de nuevos libros, no subvencionar las librerías como se hace en Francia o no dar becas para que la gente compre libros como hacen en Alemania y no luchar contra la piratería como se hace en Estados Unidos… si hiciéramos esas cinco cosas, todo mejoraría.

     

    Entrevista a Santiago Posteguillo. La sangre de los librosJugando con el título del libro y de forma totalmente metafórica ¿con cuál de tus libros derramaste más sangre?

    Creo que el que más sangre me está costando es el tercero de Trajano por lo que te he contado antes. Es una labor de conjunción de elementos aparentemente distantes entre sí y una labor de documentación histórica como no he tenido que hacer nunca. Supongo que me gusta motivarme con nuevos retos, pero creo que a veces me paso y me pongo el listón demasiado alto.

     

    Si tuvieras que escribir (en caso de que no lo tengas ya) y guardar algún texto tuyo, como hizo Elias Canetti, para que se publicara en, digamos, el año 2024, ¿cuál sería o de qué trataría?

    De lo que está pasando hoy en día, de lo que hablábamos hace un momento, de toda esta gente que ha abusado del país.

     

    Pasas por distintas etapas de la literatura muy distintas, pero ¿en qué época, sin contar la romana, te hubiera gustado vivir?

    He de reconocer que poder entrar en una taberna de la Plaza Mayor y que en la mesa de al lado estuviera Calderón, Lope, Quevedo… o cualquiera de los que salen, hubiera sido maravilloso.

     

    ¿Y con qué maestro te tomarías una jarra de vino en solitario?

    Pues aparte de los que te he nombrado y que salen mencionados en el libro, no sería una jarra de vino, con Mrs. Christie me tomaría un té. 

     

    Fina Grau


     

    Quizá también te interese:

    LOS ASESINOS DEL EMPERADOR
    CIRCO MÁXIMO

    .VOLVER A ENTREVISTAS -> -> ->.




  • Volver