ENTREVISTA

  • Luis García Montero  
    ALGUIEN DICE TU NOMBRE
  • «Los escritores nos dedicamos a la escritura porque nos hemos fascinado con las lecturas de los maestros, nos ha deslumbrado la vida con un libro en las manos»
  • Entrevista a Luis García Montero. Alguien dice tu nombre

     

    Una novela casi intimista que nos habla del dolor, del amor, de la supervivencia… ¿cómo y cuándo surge la trama?

    Yo decidí escribir una novela sobre los años sesenta y la historia transcurre en el verano de 1963. Un joven estudiante, León Egea, se queda en la ciudad porque encuentra trabajo como vendedor de libros y ese verano se convierte en una experiencia de iniciación a la vida, del descubrimiento de la sexualidad, del compromiso político, del mundo del trabajo… decidí escribir esta novela porque

    replique montre rolex | Replique Rolex | Replique Montre

    tengo la impresión de que los años sesenta fueron una época transcendental en España de cambio de ciclo, la juventud vivía con incertidumbre porque se estaba pasando de una España subdesarrollada, cerrada en sí misma, de postguerra profunda, a una España más abierta a Europa. Más viva, más libre, donde había síntomas de transformación cultural. Quise escribir esta novela porque creo que nosotros ahora estamos también en un cambio de ciclo.

     

     

    ¿Por qué opinas que fue una década olvidada?

    Porque empiezan a darse síntomas de transformación como pasa con el protagonista de la novela que observa e intenta analizar. Por ejemplo: en la radio cambia la música, ya no se oye la copla española sino que se empieza a escuchar música inglesa o música como la de Miguel Ríos, llegan parejas de extranjeros con costumbres muy distintas a las que había en España. El reparto de papeles que se había hecho para la mujer también empieza a cambiar, aunque con mucha dificultad, se rompe con ese papel de sumisión hecho durante el franquismo. Me gusta que el protagonista, en medio de una situación difícil, gris, de sequía, encuentre momentos luminosos, situaciones donde puede sentir la felicidad y el orgullo de ver cómo cambian las cosas.

     

    ¿El título cuándo llegó a tu cabeza, durante o después de la escritura?

    Fue decisión de última hora. Yo había empezado con uno provisional que era En cómodos plazos, porque el protagonista empieza a trabajar en una empresa de venta a plazos de una enciclopedia,y este tipo de pagos también son propios de la época, antes se hacían compras a plazos y durante el tiempo que fuera te iban pasando un recibo todos los meses y venían a tu casa a cobrar. En Granada a esta figura se le llamaba el Semanero que iba todas las semanas, o meses, a tu casa a cobrar. También porque en esta historia el amor a las palabras es muy importante, es un vendedor de enciclopedias llenas de palabras, pero al mismo tiempo, las palabras, conforman la identidad y la realidad de quien pronuncia tu nombre, quien pronuncia tu nombre te otorga una identidad y en una época de clandestinidad, cuando uno quiere esconderse, lo primero que tiene que hacer es esconder su nombre propio.

     

    Entrevista a Luis García Montero. Alguien dice tu nombre¿Y de dónde sacas la fantástica prosa con la que nos lo cuentas?

    Yo soy poeta y cuando escribo novela voy aprendiendo que no son lo mismo los recursos de la poesía que los de la novela, ni el tratamiento puede ser el mismo. No es igual provocar un sentimiento intenso con treinta versos en un mundo muy personal que tiende a conmover en las distancias cortas, que intentar mantener el interés y una trama a lo largo de doscientas cincuenta páginas. El lenguaje narrativo tiene que estar al  servicio del argumento y de la ficción en los ojos del lector, pero no quiero confundir eso con el empobrecimiento del lenguaje, creo que puede haber algo eficaz y rico al mismo tiempo.

    Montre Replique | replique montre | rolex pas cher

     

    ¿Se nace para ser escritor?

    Creo que el conocimiento es inseparable de la honradez en cualquier oficio. Uno no nace escritor lo mismo que uno no nace médico, yo no me pondría nunca en manos de un médico que no hubiese estudiado la carrera de medicina.

     

    Pero no todo el mundo puede ser médico

    Cierto, no todo el mundo puede serlo, pero cultiva mejor la tierra un campesino que se ha dedicado durante años a heredar la sabiduría de un oficio que el que se pone a improvisar en un huerto. El conocimiento es lo que te da la libertad y lo que hace posible las cosas y con la literatura pasa lo mismo, quizá se nace con una sensibilidad especial como en cualquier oficio, hay quien nace con condiciones para ser un buen deportista y hay quien no. Pero aunque nazcas con unas condiciones luego tienes que trabajar, entrenar, aprender a sacarte partido… con la literatura pasa lo mismo y creo el mayor aprendizaje se produce en la lectura. Los escritores nos dedicamos a la escritura porque nos hemos fascinado con las lecturas de los maestros, nos ha deslumbrado la vida con un libro en las manos.

     

    Entrevista a Luis García Montero. Alguien dice tu nombreEl escenario geográfico es tu tierra natal, ¿un homenaje a Granada?

    Sí, es la Granada de mi infancia, la Granada en la que yo nací, junto al río Genil, una ciudad provinciana donde había pocos coches, donde los niños nos criábamos en la calle, en pandilla, en una vida de barrio. He utilizado ese escenario para situar la historia de un protagonista que pertenece a una generación anterior a la mía.

     

    Te facilitaba el trabajo a la hora de recrear tus recuerdos

    Sí, porque una persona de más edad podía meditar los cambios, darle significado, y no un niño de cinco años que era lo que yo tenía en esa época, pero la ciudad es el paisaje de mi naturaleza sentimental, y esa es la Granada que yo he intentado poner como ejemplo de cualquier ciudad.           

     

    ¿Cómo se documenta Luis cuando escribe?

    Cuando uno escribe se documenta como puede, a veces es inevitable tener algún error. Cuando leyó la novela mi padre me llamó diciendo que había puesto la calle transversal de La bomba, que es donde yo viví de niño, era el número cuatro y en esa calle no había número cuatro, era un descampado. Eso no tiene importancia, pero te quiero decir que uno intenta evitar dar detalles, por ejemplo políticos, que no corresponda con el año, no dar un título de algún libro que no se hubiera publicado en la época, o el título de una canción. Yo, en ese sentido, he tenido ayuda de algunos amigos de la generación del protagonista, como son Miguel Ríos o Joaquín Sabina, a quien les pasé el manuscrito para no meter la pata en ciertas cosas.

     

    ¿Qué es para ti la indiferencia?

    Es sentir que el mundo no va contigo. Que el mundo no te interpela. Que tu oficio es un cúmulo de datos pero que no te compromete con la realidad. Por ejemplo, si uno es médico no basta con ser un buen médico, hay que ser un médico bueno, de qué sirve mucho conocimiento si no tratas bien al paciente y tu vocación no te lleva a intentar dignificar la vida de las personas. La indiferencia es para el que cierra los ojos, para el que cree que no es misión suya cambiar las cosas, para el que prefiere mirar hacia otro lado y no involucrarse contra la injusticia para no meterse en problemas. Y por desgracia eso es algo que ocurre mucho en nuestra sociedad sobre todo en épocas de miedo y siempre hay motivos para el miedo. Una causa de miedo es que te pueda detener la policía por defender la libertad en una dictadura, o que te puedan despedir por defender la libertad en una democracia frente a un patrón que decide que prefiere un obrero dócil a un obrero incómodo.

     

    Entrevista a Luis García Montero. Alguien dice tu nombre

    ¿Podemos decir que el indiferente está muerto?

    Bueno, podríamos decir que el indiferente es un muerto viviente.

     

    Tocas el humor, el amor, la poesía, la prosa, el humor negro… ¿qué te queda?, ¿qué vas a hacer ahora?

    No lo sé, yo creo que el humor es importante porque te ayuda a no ser dogmático, a dudar en tu propia certeza. Este chico joven se cree que lo sabe todo y la vida lo desborda por lo que aprende a tratar a los demás, y a abrir las orejas y los ojos, para saber cómo hacerlo. Se lo toma con humor. Me parece que el humor es un aliciente en la literatura. Y el amor también.

     

    ¿Y ahora qué?

    Estoy terminando un libro de poemas y a ver si para el año que viene puedo acabarlo, y quiero escribir algún ensayo de mi especialidad universitaria, estoy haciendo una biografía literaria de García Lorca, y me gustaría escribir una novela que pudiese representar la atmósfera y el estado de ánimo de nuestra época.

     

    ¿Dónde te encuentras más cómodo?

    Me siento más seguro en la poesía porque llevo muchos años escribiendo poesía, pero también tengo miedo de repetirme. Todo tiene su desventaja y su aliciente. En narrativa me siento más inseguro pero tengo la pasión del descubrimiento, del aprendizaje, esa curiosidad que te une con el género. Todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

     

    Casi siempre hago dos preguntas fijas a todos los escritores. Una es qué personaje literario te gustaría ser

    Tú sabes que los poetas, cuando ponen su yo en un libro de poesía, convierten la experiencia biográfica en una experiencia literaria y el yo se convierte en un personaje literario. A mí me gusta el yo de la poesía civil, esos poetas que no son elegidos de los dioses, sino gente civil, normal, esos poetas que utilizan el lenguaje de todos y que no se inventan un lenguaje raro. Y el yo en el que me siento identificado es en el yo de la poesía de Antonio Machado, de Luis Cernuda, de Biedma, de Ángel González.

     

    Y la otra es: si fueras un color, qué color crees que serías

    Es complicado, los colores dependen de los estados de ánimo y por una parte me identifico con el rojo, pero eso no completa mi personalidad. Habla de mí pero a veces me identifico también con un gris melancólico y me siento otoño, y otras veces me siento el amarillo de las hojas que ya se están cayendo definitivamente, y otras veces consigo tener sentimientos de plenitud y confianza en la vida que solo se puede representar con el azul del día maravilloso, cuando la luz se confunde entre el azul del cielo y el azul del mar. Casi me voy a identificar con el arcoíris. (Risas)

     

    .VOLVER A ENTREVISTAS -> -> ->.

  • Volver