ENTREVISTA

  • Luis Piedrahita
    ¿POR QUÉ LOS MAYORES CONSTRUYEN LOS COLUMPIOS SIEMPRE ENCIMA DE UN CHARCO?
  • «No sé cómo se hace la raya de la pasta de dientes»

  • En 2005 ‘Un cacahuete flotando en una piscina ¿sigue siendo un fruto seco?’ en 2006 ‘¿Cada cuánto hay que echar a lavar un pijama?’ en 2007 ‘Dios hizo el mundo en siete días… y se nota’, 2008Entrevista a Luis Piedrahita (silencio) 2009 (silencio) ¿Cómo has podido dejar al resto de mortales sin tu humor por escrito hasta ahora?

    Pues porque hacer un libro cuesta muchísimo trabajo y muchísimo tiempo. Los tres primeros años 2005, 2006 y 2007 la inercia y la fuerza me ayudaron a poder hacerlo, además incluía textos que había escrito para radio, para televisión… pero este último fue hecho a golpe de riñón. Dije: “tengo que hacer un libro más sea como sea, no puedo dejar a mis lectores sin un libro más” y me costó más. Además, tuve también por medio, proyectos de cine y televisión, y hubo que hacerlos.

     

    Mago, guionista, productor, director, humorista, escritor… ¿con qué te quedas?

    Como realmente no tengo que elegir, me quedo con todo. Hago de todo, disfruto con todo. Quizá el humor va a estar siempre ahí, en la magia siempre va a haber un poquillo de humor, en lo que escribo siempre va a ver humor, en lo que produzca y dirija siempre va a estar ese puntillo que da el ingenio, que es la hermana tonta de la inteligencia. Siempre estaremos jugando con cositas para hacer más entretenida la existencia. Van a haber libros de risa, películas ingeniosas, producciones de teatro y es lo mismo. La idea es entretener al espectador de un modo que lo pase bien de verdad y le haga querer volver.

     

    ¿De dónde sacas la inspiración para tus monólogos?

    De la realidad, la realidad es una fuente de materia prima inagotable, para hacer monólogos y para lo que se quiera. De lo cotidiano y del surrealismo. Parece contradictorio pero, si lo miras bien, en lo que hacemos todos los días hay muchas cosas muy surrealistas y muy extrañas.

     

    Entrevista a Luis Piedrahita¿Has pensado alguna vez que la gente a la que haces reír, le gustaría ver el mundo a través de tus ojos?

    (Risas) Bueno esa forma de mirar la vida está ahí, precisamente mi trabajo es enseñarla, y a la gente, cuando se la enseñas, ya la ve así y nunca vuelve a ver un globo igual, ya no vuelven a ver un cuarto de baño igual, porque miran y piensan “a través de esta ranura de ventilación, seguro que está Bruce Willis ahí dentro”.

     

    ¿Hay que tener un don, una capacidad especial para verlo?

    No, hay que ver, hay que dedicarse a ello, dedicarle tiempo a ello, yo le dedico mi vida a eso y es arriesgado porque yo puedo conjugarlo y ser un profesional de ello, pero hay gente que se dedica a eso y no puede vivir de ello. Entonces es complicado, es una apuesta difícil.

     

    Te he oído y leído en alguna ocasión decir que después de nacer fuiste niño, ¿crees que todo el mundo pasa por esa etapa de la vida? ¿Por qué crees que los mayores, en muchas ocasiones, se olvidan de esta etapa de su vida?

    Ser niño es una etapa de libertad transitoria que dura lo que te dejan. Hay que intentar, aunque el cuerpo siga creciendo, y nos estemos arrugando y tengamos canas, no dejar una virtud que tiene el niño, que es la curiosidad. El niño, al principio, es una cabeza vacía que se va llenando de cosas y todo le interesa. Y el mundo es muchísimo más grande que nuestras cabezas, por lo menos de lo que sabemos darle nosotros por ahora. Hay gente que a una edad, a los 18, a los 25 años, dice que ya no quiere ser niño, yo ahora soy un adulto serio. Pues muy bien, ese día usted se ha muerto, el día que usted ha dejado de sentir curiosidad, de sorprenderse, de querer saber cómo funcionan las cosas, todas, no solo las que le han dicho a usted que son importantes, sino las que a usted le interesen, porque a lo mejor yo no sé cómo se hace la raya de la pasta de dientes. ¿Cómo hacen para que la pasta de dientes tenga rayas? No lo sé, el día que a usted deje de interesarle cómo se hace algo que usted no sabe cómo se hace, usted está muerto.Entrevista a Luis Piedrahita

     

    Pero eso tal vez viene del hecho de que vas creciendo y adquieres otro tipo de preocupaciones…

    Sí, claro que tienes otras preocupaciones pero tienes que gestionarlas, cada uno como pueda. Por supuesto yo también tengo otras preocupaciones que ver como cae la pasta de dientes, pero, cuando me lavo los dientes, veo salir la pasta y mi cabeza puede o no pensar en nada o pensar en Belén Esteban o pensar en cómo se hacen las rayas de la pasta de dientes. Cada uno es libre de pensar en lo que quiera.

     

    También puedes pensar en que tienes prisa, que tienes que salir corriendo…

    Bueno, pero la pasta de dientes la vas a ver, necesitas mirarla porque la estás echando en el cepillo, no puedes hacerlo sin mirar y sin pensar. La cabeza ahí sí que puede pensar en dos cosas a la vez. Son elecciones de la vida, hay gente que tiene que salir corriendo porque piensa que es más importante eso que saber cómo es la pasta de dientes. Yo creo que es más importante hacerse preguntas que lo que te dicen por ahí que es importante.

     

    ¿Crees que de tanto mirar las cosas pequeñas puedes chocarte con una montaña?

    Es muy posible (Risas), pero bueno, chocaré contra una montaña y me fijaré en esos pequeños arbustos bajos, de tallo leñoso con pequeñas espinas y bichitos que están en la punta de la espina y me diré “¿Cómo es posible que esta mariposa no se pinche?”

     

    Entrevista a Luis PiedrahitaSi Fermat te estuviera entrevistando seguramente te preguntaría que si el hecho de que te gusten las cosas pequeñas ¿es porque si divides algo por ellas las conviertes en grandes?

    (Risas) No, lo que me gusta de las cosas pequeñas es que cuando se juntan consiguen grandes cosas, no es que las dividas. Pero estamos haciendo una especie de escamoteo entre semántico y matemático que es, que no son las cosas pequeñas que si las divides se hacen más grandes sino las cosas menores que la unidad, hemos dado un salto ahí. Lo que tienen las cosas pequeñas interesantes es, que si se juntan, consiguen grandes cosas. Hay una sección nueva en mi libro que se llama “sabias qué” que siempre es un dato absolutamente inútil que es conocimiento de ese que no sirve para nada, pero demuestra que si las cosas pequeñas se juntan, como las cáscaras de las naranjas que tiramos a la basura durante un año, si las juntas y las coses todas, puedes enmoquetar Salamanca. Puedes conseguir grandes cosas con las cosas pequeñas.

     

    ¿Qué te empequeñece a ti?

    Me empequeñece el agua fría. (Risas)  Me hace sentir insignificante algunas películas, algunos libros, algunas obras que las ves y dices “¡Santo Dios! ¿Esto cómo se hace?”. Yo me siento pequeño cuando leo una novela que se llama Bomarzo de Mújica Láinez, me siento pequeño cuando veo ‘Ser o no ser’ de Lubitsch, digo “¿esto cómo lo han hecho, cómo han hecho esta película?” Es algo tan grande. Hay muchos humoristas como Gila o Tono, autores, libros… que me hacen sentir pequeño.

     

     

    Fina Grau

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