ENTREVISTA

  • Santiago Posteguillo
    CIRCO MÁXIMO. LA IRA DE TRAJANO
  • «He desahogado las ganas de hacer una novela de juicios casi con una novela dentro de otra novela»
  • Entrevista a Santiago Posteguillo. Circo Máximo

     

    Circo Máximo es la segunda parte de la trilogía de Trajano, en la primera nos contabas cómo llegó al poder y cómo sobrevivió a Domiciano, cuéntanos brevemente qué nos espera en este segundo volumen.

    En Circo Máximo lo que se van a encontrar lo lectores es cómo gobernaba Trajano que es la clave de por qué me interesa esta trilogía: porque era un hombre recto, justo y, como era un gran militar, cómo conquista la Dacia, que es más o menos la actual Rumania. Pero como me gusta contar muchas cosas y no solo centrarme en una, aunque sea el eje central, lo adorno con una entrada y una salida de la novela que son carreras de cuadrigas. Porque Trajano también ampliará y mejorará el Circo Máximo y todo lo que pasaba en el Circo Máximo estaba relacionado con todo lo que pasaba en el gobierno de Roma. Tenemos carrera, campaña militar y, en el otro extremo, otra campaña militar y una carrera, nos falta el corazoncito de la novela, el núcleo central, lo que irradia dramatismo y tensión a todo el libro, y es un juicio, el juicio a una vestal que está injustamente acusada de haber tenido contacto carnal con un auriga, si se demuestra será condenada a muerte y tenemos a un abogado, al mejor de la época, Plinio el joven, que va a intentar que eso no ocurra. Y eso es Circo Máximo.

     

    ¿Se puede explicar el título?

    Sí. El título Circo Máximo, porque, tal y como lo dice Trajano a la vestal en un momento de la novela: «Mira Menenia, la vida es como un gran Circo Máximo: siete vueltas, catorce giros, y en cada giro nos jugamos la propia vida, en cada decisión que tomamos o que otros toman por nosotros, sólo que la carrera va tan rápido que no tenemos casi nunca tiempo para pensar. Pero la victoria en la vida no es para el que llega primero, sino para aquellos que consiguen llegar a la última vuelta, al último giro y sobrevivir. Lo que ocurre es que no siempre sobreviven los mejores, porque este es un mundo injusto». El Circo Máximo termina siendo en la novela una metáfora sobre el sentido de la vida. Y el subtítulo, La ira de Trajano, está relacionado con que puedes ser muy recto, muy noble, pero todos tenemos puntos débiles. Hay personas con carácter tranquilo y que no se enfadan nunca, pero cuando se enfada, se enfada de verdad, y en esta novela hay un momento de la vida de Trajano en el que alguien hizo algo que lo encolerizó y se desató la ira de Trajano.

     

    Me comentas que en algunas partes de la novela le das bastante relevancia a las cuadrigas y sus aurigas, ¿por qué decides que es interesante?,  ¿era tan importante en la época?

    Sí, el Circo Máximo era el fútbol de la época. Los aurigas ganaban barbaridades, tal y como ganan ahora los futbolistas. En el Circo Máximo se apostaban millones de sestercios, podías entrar en el Circo Máximo siendo rico y salir siendo esclavo porque te podías emocionar, perder todo el dinero y acabar apostándote a ti mismo.

     

    ¿Eso es así?

    Eso es así, yo también me sorprendía cuando lo leía, es sorprendente. Todo estaba sujeto a comprar y vender los jueces que dictaminaban si las salidas eran correctas, a envenenar a los caballos del enemigo, a cruzarse… ahí no había ningún tipo de normas, salían las doce cuadrigas y que llegue el primero, ya veremos quien llega. Por eso era tan importante y fundamental, por todo el dinero que se movía en torno a las cuadrigas. De hecho, en Roma, algún emperador trastornado ordenaba que la guardia pretoriana arremetiera y matara a gente del público porque ganaba una cuadriga contra la que él había apostado. Trajano no hacía esas cosas. Era una cuestión que no había tratado en mis otras novelas porque no había encontrado una carrera que estuviera medianamente comparable a las de Ben-Hur, pero las carreras que abren y cierran la novela, están hechas con un mínimo de dignidad literaria y documentación y creo que los lectores se lo van a pasar muy bien con ellas.

     

    Entrevista a Santiago Posteguillo. Circo MáximoNos encontramos también con algunos factores ya conocidos en tus novelas y aquí vemos que mantienes un equilibrio impecable entre la traición y la lealtad alrededor de Trajano.

    Eso es un equilibrio dramático, una cuestión de técnica literaria. Depende también del efecto que quieras conseguir, si quieres conseguir una novela más oscura solo tienes que darle más cancha a los personajes más oscuros. En la novela histórica tienes una limitación y es que el armazón tiene que ser la Historia, no la puedes alterar, y si tienes personajes históricos con los que el lector se puede encariñar, pero sin embargo le pasan cosas horribles y las vas a tener que contar, has de buscar elementos compensatorios si no quieres convertir esto en una tragedia Griega.

     

    Sin embargo gran peso de la novela lo dejas caer en un pilar como es la historia de amor entre Menenia y Celer, que es la parte ficticia.

    Es ficticio en el sentido de que no existieron, pero existieron las vestales, y los problemas que podía tener una vestal podían ser como este, y si acabara en juicio, habría sido así. Lo que utilizamos es el vacío histórico, hubo cuatro juicios en la época de Domiciano y acabaron fatal pero no sabemos si hubo en la época de Trajano, y no lo sabemos o porque no hay constancia ya que se han perdido muchísimas cosas de la época, o si porque si en el juicio, si queda absuelta, se borra para que no quede nada negativo sobre la vestal… no lo sabemos.

     

    Háblanos de la Vesta que se mantiene encendida para preservar a Roma y qué pasa cuando tiembla su llama.

    Esto también es una de las creencias. Están entremezcladas las supersticiones y la religión romana y una de las creencias que tenían era esta: las seis vírgenes vestales tenían que velar porque la llama siempre esté ardiendo, si la llama se apagaba les daban de latigazos. Tenían la idea de que si se apagaba el fuego sagrado de Vesta se acabaría Roma. No iban muy desencaminados porque cuando, en época cristiana, se decide acabar con la religión pagana y se cierra el templo y se apaga la llama, a los pocos años Roma cae.

     

    Con tantos personajes que van y vienen, nacen y mueren con el paso de los años, ¿cómo te organizas en tu lugar de trabajo para tener una visión clara de todos ellos?

    Tengo esquemas, fichas, diagramas, listados… con todo eso, algunos de ellos luego pasan a la novela, me manejo con ellos para ir teniendo una orientación. Cuando me siento, enciendo el ordenador y empiezo a escribir me voy preguntando cosas y voy consultándolas según la marcha, voy sacando libros, biografías, y cuando he acabado de escribir un capítulo, miro y está todo el despacho lleno de documentación, hasta por el suelo, todo abierto, con mapas, libros, biografías… si me giro con la silla piso algo.

     

    ¿Cómo te documentas, aparte de leer muchísimo y todo lo que ya conocías por tus estudios precedentes, para describir tan fielmente la Historia del Imperio romano?

    A parte de todo eso, en esta novela, adicionalmente, he hecho un viaje a Rumania para ver todos esos escenarios donde ocurren las batallas entre Trajano y Decébalo. Para ver donde Trajano ordena que se construya el puente más largo del mundo antiguo. Está bastante mantenido, no tienen dinero y hay casi doscientos metros de calzada Dacia perfecta, restos de fortalezas, un muro de tres metros de alto, una ciudad romana que es la capital que construye Trajano cuando derrota a los Dacios, vas por el río Olt y aparece como un campamento de piedra en ruinas del siglo II… No hay ni señalética, ni te cobran entrada, ni nada, está ahí. Están como estaban las ruinas en España hace treinta años, sin explotar. Recomiendo muchísimo ese país.

     

    Entrevista a Santiago Posteguillo. Circo MáximoCuéntanos qué parte de esta segunda parte te ha gustado más escribir

    Yo me lo paso bien con todo, pero tenía muchas, muchas ganas de hacer un juicio. Me gustan mucho las novelas de John Grisham, las adaptaciones cinematográficas como Testigo de cargo, o dando un salto generacional, Algunos hombres buenos de Jack Nicholson y Tom Cruise con su código rojo. Cuando un abogado ya no tiene nada, lo único que puede hacer es sacar de sus casillas contrapreguntando  a un testigo que sabe que está mintiendo; pues aquí tenemos a un abogado que es Plinio preguntando el equivalente de «¡¿Ordenó usted el código rojo?!». Me hacía mucha ilusión pero no podía hacer una novela tipo John Grisham, o escribir una novela de Agatha Christie, así que he desahogado esas ganas de hacer una novela de juicios casi como una novela dentro de otra novela. El juicio es muy intenso, salen todos los senadores mintiendo descaradamente, creo que te gustará. En esa escena me lo pasé como un enano y además hay un guiño literario a Shakespeare, ya lo verás, recuerda «honorable».

     

    ¿Te has sentido más incómodo con alguna parte?

    No, nunca, entonces va fuera. Lo que no puedes hacer es dejar como definitiva una página en la que tú te sientas incómodo. Has de buscar la forma porque si no se va a notar, te tienes que quedar satisfecho con cada página, si no estás satisfecho o cambias cómo narrarlo si crees que es necesario para la trama, o has de cambiar la trama, si no luego cruje.

     

    Amor, sexo, intriga, violencia, creencias y fe, guerra, secretos, fidelidad… ¿qué le falta a esta historia?

    Cuando cuentas cualquier historia de Roma, todo eso va de serie. Desde ese punto de vista de buscar elementos dramáticos es fácil, otra cosa es ver cómo contarlo. De que va a haber sexo te contaré una anécdota: hablando con un director sobre hacer una adaptación cinematográfica de unos guiones originales de Roma, el productor se enfadó porque llevábamos una hora hablando sobre un posible guión sobre Roma y no habéis hablado de sexo, y le dije que no se preocupase, que era imposible hacer una película sobre Roma sin sexo, no se me ocurriría cómo.

     

    ¿De dónde surge la idea de adjuntar la bibliografía, mapas y demás material que utilizas, al final del libro?

    De Tolkien. Yo tuve mi adolescencia «tolkienana» como mucha gente y era de los chavalines que estaba tumbado en el salón de casa leyendo El señor de los anillos y el mapa de la Tierra Media abierto. El lunes, ¿cómo te crees que voy a empezar mis clases de introducción a Literatura Británica? Soy muy anticanónico, apago las luces y les pongo a Gandalf luchando contra el balrog en las Minas de Moria, capto su atención, lo apago y de ahí lo voy llevando a mi terreno y me hacen más caso. Tolkien tiene un montón de apéndices, libros de apéndices, montones de datos... y yo me los devoraba. Si a mí me gustó pensé que a mucha gente le gustaría también tenerlos en historia, glosarios que no sea necesario consultarlos mientras lees el libro, consultarlos si quieres para tener una explicación adicional.

     

    ¿Te parece que esta segunda trilogía romana está cumpliendo los pronósticos y sigue el buen ritmo de lectura y de ventas que conseguiste con la primera de Escipión?

    Sí, lo está consiguiendo, pero me sorprende doblemente porque nadamos contracorriente. Lo normal, a la vista de lo que está pasando en el país, es que se mantuviera pero que fuera a la baja porque todo se vende menos. En la propia editorial están un poco alucinados porque ha entrado con tanta fuerza o más que la primera parte, pero han pasado dos años donde la crisis ha crecido y por eso es sorprendente. En ocho días llevamos tres ediciones.

     

    Entrevista a Santiago Posteguillo. Circo Máximo¿Cómo va la tercera parte?

    Pues tengo diagramas, esquemas, una tira de artículos de la enciclopedia iranica que tengo que leer, algunas páginas escritas, pocas, y tengo mucho trabajo que hacer en la estructura… y muchas ideas bullendo en la mente.

     

    ¿Ya tiene título o fecha prevista?

    Título sí pero no lo puedo decir. He aprendido que cuando se anticipa un título luego puede cambiar y no quiero crear confusión. La fecha intentaré que sea en 2015 pero no me comprometo.

     

    Recomiéndanos una lectura

    A fecha de hoy Granja animal.

     

    Una película

    Das Boot, (El submarino), por ejemplo, que a mí me gusta mucho.

     

    … y una canción

    ¿Solo una? Pues una de Adele, Set fire to the rain.

     

    Si tuvieras que elegir a una vestal sería…

    ¡Una mujer que pudiera ser una vestal, qué complicado! Por hermosura, sería la actriz que hace de Isabel, Michelle Jenner.

     

    Fina Grau

     

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