ENTREVISTA

  • Use Lahoz
    EL AÑO EN QUE ME ENAMORÉ DE TODAS
  • «Quería que esta novela celebrara la amistad, el amor y la literatura»
  • Entrevista a Use Lahoz. El año en que me enamoré de todas

     

    Un libro sobre el amor con la repostería como hilo conductor, ¿qué te lleva a hacer esta relación para escribir la novela?

    Lo que me lleva a escoger una saga de hosteleros es que buscaba un oficio artesanal, como la escritura. Para mí la escritura es más artesanal que artística. No tengo ningún familiar hostelero ni me gustan los dulces, de hecho nunca como postre, me hacía gracia que fuera un negocio familiar y artesanal que hubiera pasado de generación a generación.

     

    Dos historias paralelas casadas a la perfección de forma impecable, ¿dónde, cómo y cuándo salta la chispa para introducir la historia de los Fournier?

    Al principio veo enseguida que si sigo contando anécdotas de Sylvain Saury, la novela puede ser una simple continuidad de anécdotas y vivencias, y su paso a la madurez no va a ser como yo quiero. Necesito que el paso a la madurez de Sylvain sea por culpa de la literatura para hacer un homenaje a  la ficción. Para mí la ficción en las novelas tiene esa capacidad de intervenir en nuestras vidas para hacernos más felices y para hacernos abrir los ojos y despertarnos haciendo ver la vida de otra manera. El paso a la madurez de Sylvain está vertebrado por culpa de este manuscrito. Ahí lo vi claro, lo complicado fue unir las dos y hacer que acabaran siendo una.

     

    ¿Por qué un periodo tan largo a través de tres generaciones?

    Porque quería que fuera una novela corta pero escrita por alguien que no es escritor y que fuera autodidacta. Se esfuerza mucho y el mismo empeño que pone en su oficio lo pone en la escritura. Lo hago largo porque me gusta que haya una buena historia, así ves más de dónde viene esa necesidad de proteger a su familia. Ten en cuenta que es hijo único, sus padres han muerto y su padre también era hijo único; para demostrar todo eso era necesario.

     

    Claro, pero además tiene que enganchar…

    Sí, claro, para que Sylvain quiera ser Alain y luego quiera ser Metodio y que se identifique con todos.

     

    ¿Y esos nombres?

    Metodio viene de método, de un tipo que nunca se rinde. Ese nombre existe y es un santo, de hecho fue el que inventó una escritura llamada gaglolítica y más tarde cirílica y tradujo el Evangelio al eslavo. De Metodio te vas a acordar, si pongo Francisco igual no.

     

    Entrevista a Use Lahoz. El año en que me enamoré de todasDebido al lío emocional en el que se encuentra el protagonista, a veces parece que tenga más importancia la amistad que el amor en sí, ¿esto está hecho conscientemente o surgió así durante el periodo de escritura?

    Mis novelas siempre hablan de eso, de la amistad, son personajes necesitados de afecto, muy sensibles, humildes, que son felices con pocas cosas. Sylvain es feliz con poco, puede pasar con quinientos euros. Me gustan, tengo predilección por esos personajes y quería que esta novela celebrara la amistad, el amor y la literatura, en realidad es el mismo tema que en novelas anteriores pero cambiando de aguja: la amistad, el amor, el exilio, la infancia, la ausencia de afecto, la relación madre e hijo, la familia. Siempre es lo mismo pero aquí cambia de época y de persona, pero sí que es verdad que en este caso el narrador y el autor tienen muchas cosas en común y me cae muy bien Sylvain, tengo predilección por los personajes necesitados de afecto, que se buscan la vida como pueden y que tratan de encontrar su pequeño hueco de felicidad encontrando un lugar en el mundo.

     

    ¿Te consideras tú una persona falta de cariño?

    No, no, falta de cariño no. He tenido suerte, soy muy sensible en distintos aspectos, y he tenido la suerte de encontrarme en la vida gente que me ha ayudado mucho desinteresadamente. Es la gente más grande.

     

    Sylvain nos habla de su madre pero siempre a modo de recuerdos, ¿alguna razón para este recurso?

    Me interesaba una relación muy cómplice entre madre e hijo.

     

    Dibujas la madurez como un monstruo de siete cabezas, ¿tan malo es hacerse mayor?

    No, en absoluto, yo estoy a favor de la madurez. Lo que pasa es que este chico está un poco perdido y no sabe muy bien adónde va. Él está a la deriva porque está colgado de un antiguo amor que no ha superado y es víctima de tanta flexibilidad de los viajes y de las historias que ha vivido antes. No es ningún monstruo, de hecho él, gracias al manuscrito que lee y a  la amistad que hace con su vecino, al final valora realmente las dos cosas, pero ni una cosa es buena ni la otra es tan mala, ni la irresponsabilidad es tan mala ni la madurez tan buena. Lo ideal es un equilibrio porque aquí Metodio quiere ser Sylvain en muchas cosas porque es muy precoz en todo teniendo la misma edad. Eso sí que es intencionado, misma edad distintas vidas.

     

    Hablar de sentimientos y emociones nunca es fácil, ¿qué fue lo que más te costó a ti?

    Yo doy prioridad a los sentimientos antes que a las ideas, eso por supuesto, y no me cuesta hablar de ellos. Lo que más me ha costado en esta novela es encajar bien las dos historias, dotarlas de dos prosas diferentes y escribir en primera persona. Me lo he pasado muy bien, me la debía a mí mismo después de dos novelas muy duras, me apetecía hacer algo diferente y más optimista.

     

    ¿Has tenido que utilizar la comedia como medio para paliar la seriedad de estos sentimientos?

    Creo que no es tan comedia ni tan romántico. He acudido a la comedia porque me gusta defender la alegría, porque cuando echo la vista atrás  me quedo con las fiestas y con las risas y con lo bueno, y porque sencillamente me apetecía celebrar, hacer una novela que fuera una fiesta donde el amor, la amistad y la literatura estuvieran presentes.

     

    Entrevista a Use Lahoz. El año en que me enamoré de todas¿Crees que lo has conseguido?

    ¡Ojalá! Cuando yo era feliz viviendo algunas cosas pensaba en si algún día sería capaz de ordenar las ideas y expresarlo en un libro. Cuando era feliz a tiempo real pensaba en escribir un libro que hablara de eso.

     

    Tras varias publicaciones nos encontramos dos novelas anteriores con reconocimiento literario y esta con un prestigioso premio, ¿cómo recibiste la noticia del Premio Primavera de Novela 2013?

    Muy contento, me lo dijeron por teléfono y no me lo creía. Muy bonito pero la euforia dura poco porque todo esto es efímero, la felicidad de este oficio está en el proceso de creación.

     

    ¿Crees que hay algún amor para siempre?

    Creo que sí, creo en el amor aunque sobre el amor no tengo ni idea, no sé, no soy psicoanalista ni experto en la materia, pero creo que lo importante en el amor es viajar, si el amor es un viaje hay que viajar en el mismo transporte, no uno andando y otro en avión. La clave del amor creo que es que sea fácil, que todo fluya, hay cosas que son enemigas del amor como es la distancia o la convivencia.

     

    ¿Cuántas veces puede enamorarse un ser humano? ¿Alguna teoría?

    No tengo ninguna teoría pero te puedes enamorar de verdad, de verdad, cuatro o cinco veces como mucho. Lo que está claro es que enamorarse de todas es un título que adquiere significado al final.

     

    ¿Quién es el mecánico que pega martillazos en el corazón de Use cuando se encuentra destrozado?

    Varios amigos que cumplen esa función y siempre están ahí, a los que le dedico el libro básicamente. La amistad dura más que el amor.

     

    ¿Leerías un manuscrito que no fuera para ti aun sabiendo que es personal?

    Una pregunta muy buena porque Sylvain está siendo malo, eso no se hace. Yo procuraría no hacerlo pero no puedo decir ni jurar que no lo voy a hacer, trataría de no hacerlo pero nunca se sabe.

     

    ¿Cuál es tu ilusión de lo perfecto?

    El amor fácil.

     

    Un recuerdo de tu madre en tu adolescencia y que nunca hayas olvidado

    Tengo muchos, pero uno sería mi madre viniendo al colegio a buscarme el día de mi cumpleaños para llevarme a comer con ella. O mi madre felicitándome en los cumpleaños. O mi madre diciéndome que no me preocupara si suspendía todas las asignaturas. O mi madre diciéndome que hay que luchar por la vida. O mi madre cuando la llamo para decirle que he ganado el premio, es a la primera persona que llamo y es el recuerdo más inmediato.

     

    Entrevista a Use Lahoz. El año en que me enamoré de todas¿Crees que hay un amor más grande que el de una madre?     

    El amor de una madre es muy interesante, pero no sé si es el más profundo. Cada amor tiene su intensidad, y su forma, y su termómetro.

     

    Tu dulce favorito aunque no te gusten

    Bueno podría ser la crema catalana, si tengo que elegir un postre sería ese.

     

    El mejor momento de tu vida

    Hay muchos también. Uno muy bonito es la primera noche que pasé fuera de casa porque me iba a vivir fuera. Mi primera noche solo en la residencia de Oporto, creo que fue uno de los mejores momentos de mi vida porque no sabía qué era lo que me iba a pasar todavía.

     

    Y qué etapa de la vida

    Cuando me hago escritor, viviendo en Italia con unos amigos y empiezo mi primera novela.

     

    ¿Te fuiste allí para escribir o estabas allí cuando te dio por escribir?

    Estaba allí y me dio por escribir.

     

    Una promesa que te hayas hecho a ti mismo y sigue sin cumplirse

    No soy de promesas.

     

    Un sueño

    Los sueños están para tenerlos no para cumplirlos.

     

    Un color y una textura

    El azul  y la textura de los libros, el papel de los libros.

     

    Fina Grau


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