ENTREVISTA

  • Carlos del Amor
    LA VIDA A VECES
  • «Nadie quiere ser rutinario y a veces la rutina es un lugar estupendo para pasar una temporada»
  • Entrevista a Carlos del Amor. La vida a veces

     

    Empiezas el libro con un relato sobre el tan temido bloqueo mental para los escritores. ¿Fue así como nació este, con un bloqueo?

    Sí, hay una especie de fidelidad a esa ficción que es sentarme delante de un ordenador e intentar parir un texto, sobre todo al buscar el primer relato. Todo lo que pasaba por mi cabeza empecé a escribirlo y se convirtió en ese primer relato porque era, en verdad, lo que me pasaba, que no encontraba por dónde empezar. No me entró un bloqueo de estos de quedarme seco pero sí un horror al vacío. Tampoco quería conjugar el verbo rellenar, quería escribir. Yo pensaba que esa frase que tanto nos gusta utilizar, esa expresión del folio en blanco, creía que era mentira, pero no, es verdad, es ponerte delante del ordenador y decir: no me sale, no me sale. Empezaba a escribir la primera frase y la borraba, asesinaba constantemente lo que hacía hasta que empecé a pensar en cosas que había visto o me habían contado y decidí que era la materia prima del libro.

     

    ¿Te ha pasado alguna otra vez?

    Por suerte no, si me quedo en blanco en televisión estoy perdido. Es una sensación parecida, pero con más estrés, al miedo al directo. La primera vez que presenté la 2 Noticias me quedé mudo completamente, se me fue la voz, probablemente producto de los nervios, pero bueno, el cuerpo reacciona ante el miedo y se superó.

     

    ¿Por qué tenías que escribirlo, qué estrés te producía el tiempo?

    Primero porque me lo propusieron y cuando me proponen algo es un desafío y como desafío intento cumplirlo, y luego porque me apetecía. Una vez que me desbloqueo me apetecía poder llegar más allá del minuto y medio del telediario, una historia. Me parecía mágico y el primer mandamiento era hacer una cosa digna de la que no me avergonzara.

     

    ¿Por qué eliges este título con esa referencia temporal?

    Porque la vida a veces es de tantas formas que me parecía que cada uno lo puede completar. Aparte que salió del poema de Gil de Biedma, la editorial pidió los derechos y espero que cada lector le ponga el apellido, La vida a veces es tan… y lo bueno es que varía según el lector, incluso no habrá dos iguales en el mismo lector porque, a lo mejor, para ti hoy la vida a veces es triste porque tienes un día triste, pero otro día la vida es lo mejor del mundo.

     

    Hablas de las cosas pequeñas pero a mí me da la impresión de que realmente hablas de grandes emociones ¿las emociones de las que hablas son para ti pequeñas cosas?

    No, hablo de gente (entrecomillas) pequeña, como puedo ser yo, que es gente que vive de forma normal, alejada de los focos y que sus historias no salen en los grandes titulares. Son historias pequeñas pero que les pasa grandes cosas, porque la muerte, la vida, la pérdida, el nacimiento… todo esto son acontecimientos vitales, son las cosas más grandes que les puede pasar a alguien pero en la intimidad. Si cada uno de nosotros tuviera su propio periódico que hablara de él, eso serían los titulares de portada, las cosas que le suceden. Ninguno va a protagonizar, probablemente, ninguna historia de portada de un gran periódico pero todos van a protagonizar historias de portada de su periódico.

     

    Entrevista a Carlos del Amor. La vida a veces

    Durante la lectura del libro, sobre todo en la primera parte, he sentido pena, un nudo en el estómago, y la sensación de que se me cerraba la garganta, que no me dejaba continuar. ¿Es necesario ese bofetón en la cara para hacernos conscientes de lo que perdemos?

    Sí, yo creo que a veces vivimos sin valorar lo que tenemos o a quién tenemos al lado, o cómo maldecimos la rutina. Nadie quiere ser rutinario y a veces la rutina es un lugar estupendo para  pasar una temporada, o la rutina de tener a alguien al lado, o la rutina de tener al mismo amigo de siempre y no vivir grandes aventuras. A veces no lo valoramos porque lo tenemos muy cerca, cuando nos lo quitan o lo perdemos, lo sufrimos y nos damos cuenta, en realidad, de lo que perdemos.

     

    ¿Hace falta decirlo de esta manera tan dolorosa?

    Yo creo que está dicho con mucho tacto, pero también creo que es mejor decirlo sin máscara, que de vez en cuando es mejor que nos tambaleen para fijar otra vez los pies. Si hay que decir las cosas mejor decirlas claramente.

     

    ¿Se necesita una frialdad especial?

    No sé, yo creo que la tengo más hacia el exterior que a mi propio interior. La gente no me considera un romántico y a lo mejor lo soy para mí mismo. Puede que no proyecte lo que siento en mi interior pero tengo claro que todos llevamos una armadura puesta.

     

    ¿Qué es exactamente lo que pretendías cuando intentas escarbar de ese modo en la psique del lector?

    Yo pretendo que viajen conmigo a la vida de los personajes y poco más. Y despertar algún tipo de sentimiento en el lector, no aspiro a trazar un perfil psicológico para que el lector se haga cientos de miles de preguntas sino que viva un poco la vida de los personajes que en el fondo puede ser su propia vida o puede sentirse identificado con algunas cosas que pasan.

     

    ¿Por qué eliges este formato de historias cortas y no una novela larga?

    Porque no me veía preparado para escribir una novela. No sé si es más fácil o menos, pero me salía escribir este formato, de forma más seca y que tiene un principio y un fin, y que te lo lees antes de dormirte seguro. Que se cerrara. Se lo propuse a la editorial porque me parecía que era más parecido a mi trabajo habitual y me sentía más cómodo que con una novela larga.

     

    Entrevista a Carlos del Amor. La vida a veces

    ¿Por qué estructuras el libro en estos apartados tan definidos?

    Nos dimos cuenta al final de que podíamos encontrar puntos de coincidencia, siendo completamente diferentes los relatos, entre algunos de ellos. Decidimos agruparlos también para que el lector no se cansara, pero solo fue por los puntos en común.

     

    ¿Entonces primero escribes los relatos y luego los estructuráis?

    Sí, de hecho el orden de los relatos no es el orden en el que yo los escribí. Están escritos cada uno en una fecha con el peligro que eso conlleva. Pero bueno, forma parte del juego, no me importaba mucho porque son historias independientes.

     

    ¿Periodismo o literatura?

    Periodismo, de momento. La literatura accidentalmente.

     

    En tres palabras, cómo ves el futuro cultural de este país

    Creo que es tan necesaria la cultura que pienso que siempre tendrá futuro. Para mí es como el respirar, tiene que sobrevivir a todo.

     

    ¿Pese a las restricciones?

    Sí, si no estaremos perdidos.

     

    ¿Y no lo estamos ya?

    No, todavía hay esperanza, creo yo.

     

    ¿Se sigue leyendo poco en España?

    No tengo muchos datos, aparentemente sí, pero también creo que hay gente para todo y esa gente está descubriendo que un libro, a veces, es el mejor entretenimiento posible.

     

    ¿Te consideras una persona nostálgica?

    Un poco.

     

    Entrevista a Carlos del Amor. La vida a veces

    ¿Ese bonito apellido te ha jugado una mala pasada alguna vez?

    Cuando pasaban lista en clase y se metían conmigo (risas). Luego me ha jugado buenas pasadas porque no hay nada como un rótulo que ponga Carlos del Amor, si fuera Carlos Gómez no sería lo mismo. Ese rótulo llama más la atención, vende, es un buen apellido y no, no es artístico como me han preguntado más de una vez.

     

    Un consejo para alguien que, como tú, decide publicar su primer libro

    Que se acerque a la literatura con el respeto que infunde un libro, es un arte mayor. Y que le eche ganas, que le eche ilusión y que tenga suerte.

     

    La noticia que te gustaría dar

    Me gustaría dar la noticia de que mañana va a ser un día mejor que hoy.

     

    Un color con el que te identifiques

    El negro, sin duda.

     

    Un sueño cumplido

    Escribir un libro.

     

    Una película recomendable

    Una que me impresionó mucho siendo un niño cuando la pusieron en casa, una película de todos los tiempos El gran dictador.

     

    Una canción especial

    Una de mi adolescencia heavy, Sweet Child O' Mine de Guns N' Roses.

     

    Un refrán que siempre apliques.

    No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

     

    Fina Grau

     

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