ENTREVISTA

  • Antonio G. Iturbe
    LA BIBLIOTECARIA DE AUSCHWITZ
  • «Me disgusta y me preocupa que la cultura sea un lujo cuando es una necesidad absoluta»
  • Entrevista con Antonio G. Iturbe. La bibliotecaria de Auschwitz

     

    Comentas que la mención de Alberto Manguel en La biblioteca de noche sobre la existencia de una pequeña biblioteca en un campo de concentración fue el detonante para ponerte a investigar sobre el tema, pero realmente, ¿cuándo decides transformar esta investigación en novela?

    Es un proceso gradual. Cuando me entero de esa existencia, lo que quiero hacer es un artículo periodístico, un reportaje. Poco a poco me voy dando cuenta de las ramificaciones y de que tiene un peso importante, salto de la idea de hacer un reportaje a la idea de hacer un libro de no ficción, una especie de ensayo, empiezo a recopilar datos, hago lecturas. Pero hay un momento en que me doy cuenta de que tengo muchos datos, muchas cifras pero no consigo transmitir la emoción que supone. Desde el punto de vista histórico, se puede pensar que no es un hecho trascendental que alguien, en un campo de exterminio, reuniera unos cuantos libros. Puede ser algo anecdótico, curioso o superficial. Los periodistas, que trabajamos siempre desde la tierra, en este caso yo, me di cuenta de que tenía demasiadas cifras y muy poca historia, tenía demasiados huecos que rellenar y me decidí por la novela.

     

    ¿Cuánto tiempo te ha llevado escribirla?

    Cuatro años largos con documentación y todo.

     

    Sobre la documentación de la novela entiendo que debe ser muy satisfactorio poderse entrevistar en persona con tu propia protagonista, cuéntanos qué fue lo que pasaba por tu cabeza en esas entrevistas.

    Cuando empecé a estirar de los hilos de esta historia no podía ni imaginar que esa persona, que tenía en aquella época trece años cuando llega a Auschwitz y que es a la que se encarga que maneje esos libros en el barracón, pudiera estar viva. Fue una de esas sorpresas que te encuentras en el camino, que topara con ella, que estuviera viva, que viviera en Israel y que fuera una persona con ganas de contar y con la que he establecido una relación de amistad muy bonita durante estos años.

     

    ¿Te la encuentras investigando?

    Sí, estirando de un hilo, buscando documentación sobre el campo familiar y en concreto sobre el bloque 31 donde estaba ubicada esa biblioteca clandestina, me entero de que hay una novela ambientada en ese campo familiar de Ota Krauss, la busco, es una novela en inglés que no se ha publicado en España, voy rastreándola y doy con una página en internet donde venden el libro y como era una web muy pequeña que no tenía medios para pagar por internet y que había que ponerse en contacto con ellos, me encuentro con que la persona que me responde se llama Dita. Yo ya sabía, por lo que había averiguado, que aquella muchacha de catorce años que estaba en la biblioteca manejando libros, se llamaba Dita. Y le pregunté si no podía se ella por casualidad y me dijo que sí, que Ota Krauss, el autor del libro era su marido, ya había muerto hacía doce años, también había sido profesor de esa pequeña escuela clandestina donde estaba la biblioteca.

     

    Entrevista con Antonio G. Iturbe. La bibliotecaria de Auschwitz¿Qué fue lo más emotivo de ese encuentro?

    El primer encuentro se produjo a través del correo electrónico y posteriormente nos conocimos en Praga. Aunque vive en Israel, ella es Checa y todavía, unos días al año, los pasa allí en un pequeño piso que aún conserva en Praga. Fue muy emotivo, es una mujer muy enérgica y muy emocional. Se entrega mucho y conmigo se ha portado maravillosamente bien.

     

    ¿Ha llegado a leer el libro en castellano?

    Pues no lo ha llegado a leer porque no lee en castellano. Habla varios idiomas, el alemán, checo, hebreo, inglés, pero no habla castellano, por lo tanto yo le he hecho un pequeño resumen, le he explicado el proceso, y tiene muchísima curiosidad, así que a ver si el libro se traduce y lo puede leer.

     

    El amor, el coraje, la defensa de la cultura y la generosidad ante el horror de un campo de concentración, ¿cómo se compensa esto sin llegar a los extremos de las emociones?

    Ahí es un poco encontrar el equilibrio, que al final es el secreto de casi todo. Yo soy un gran fan de Milán Cundera y me encanta La insoportable levedad del ser, en esta novela precisamente lleva un prólogo que me marcó mucho, él habla de la levedad y del peso. Dice que si en la vida todo es peso y nos tomamos todo como muy a pecho, muy sesudamente y en serio, al final el peso nos aplasta, si todo es levedad nos volvemos como muy frívolos, muy volátiles, nos dispersamos. El secreto está entre la levedad y el peso y la novela es un poco eso, amor, emociones, momentos duros, momentos tiernos, pero tampoco puedes extremar las cosas. Es difícil mantener el equilibrio.

     

    ¿Hubo algún momento durante el tiempo que estabas escribiendo en el que tuviste que parar porque pensaste que ya no podías más precisamente por esos horrores de los que hablábamos?

    Ha sido un proceso de escritura largo, he pasado varias etapas. He pasado semanas en las que he dejado de escribir pensando en cosas, he vuelto a atrás… trabajar con este material tan emocional, al final, por mucho que uno quiera tomárselo de forma profesional, te acaba afectando y creo que eso es bueno porque tú no puedes emocionar a nadie si tú no te emocionas. Sí que pasas episodios que te saltas porque en ese momento no te sientes con el estado de ánimo para abordarlo, pasas a otra cosa, vuelves a atrás… Al final puede el deseo de contar la historia como un deber moral de contarlo. Esos baches morales se superan dando cinco pasos atrás.

     

    Entrevista con Antonio G. Iturbe. La bibliotecaria de Auschwitz¿Has llegado a llorar durante el proceso de escritura o de documentación?

    La verdad es que sí. Aunque el proceso de escribir no es proceso técnico y cuando te pones a escribir una parte ya está escrito en tu cabeza, es algo que ya tienes pensado y  masticado y sin sorpresa emocional, aun así, hay momentos en el que el propio hilo de la historia que te lleva a recovecos y giros que ni tú mismo eres consciente de que ibas a llegar. Hay momentos que estás escribiendo y sientes la piel de gallina y notas que tus manos van caminando autónomas porque si te paras en ese instante te bloquearías y sigues. Hay momentos que se te van las manos incluso en el hecho técnico de la escritura.

     

    ¿Qué fue lo que más te costó?

    Ha sido dar con el tono, he hecho y rehecho cientos de páginas porque no daba con el equilibrio, sobre todo al principio. No quería ser demasiado truculento ni tampoco frivolizarlo, buscar el tono que pedía la historia creo que es lo que más me ha costado. El perfilar a ella como personaje y buscar el equilibrio.

     

    ¿Y el momento de la perenne sonrisa?

    Yo soy un gran fan de la novela de humor, y entre los huecos que había en la documentación me bailaban tres títulos de la biblioteca, había ocho pero hubo tres que no podía identificarlos, y quise pensar que uno de ellos era Las aventuras del bravo soldado Svejk, una novela de humor que a mí me gusta mucho y es muy importante para la literatura checa, sería su Don Quijote, aunque más bien sería un Sancho Panza porque Svejk es un pícaro, un bribón borrachín, desastroso y mentiroso, y lo que consigue en la II Guerra Mundial es dejar en ridículo  a todos los oficiales austrohúngaros, tan formales y rigurosos, demostrando que la guerra es un absurdo y la sandez más imbécil de la historia. Incorporé esa novela y algunos fragmentos. Yo que lo he leído muchas veces, me sigue haciendo reír. 

     

    ¿Por qué estimas oportuno hacer ese anexo final con el «Qué fue de…»?

    Porque a mí me da mucha rabia, a veces, cuando leo un libro que me interesa, con personajes reales, o incluso cuando veo una película y la película acaba en cierto momento y me quedo con las ganas de saber qué pasó después. Como periodista me pasa lo mismo, cuando sucede un evento o alguien que es portada en los periódicos durante semanas,  me preguntó qué fue de él. Siempre tengo esa curiosidad así que dije que no iba a dejar a mis lectores con ganas de saberlo y le voy a decir a mis lectores exactamente qué fue de personajes como Josef Mengele, Rudolf Hess o cualquiera de los que aparece en la novela.

     

    Panorama cultural de nuestro país, análisis

    Para empezar hay una cosa que me preocupa especialmente y es el hecho de que, aunque estamos en tiempos de crisis y todo se recorta, es ese recorte que ha hecho el gobierno del PP subiendo el IVA a los precios del teatro y el cine de tal manera que lo equipara al IVA de los productos de lujo, es decir, que el teatro, el cine, la música… es un lujo igual que comprarte un collar de perlas cultivadas o un maserati de último modelo, son como cosas prescindibles. Me preocupa que el gobierno tenga esa mentalidad, porque realmente creo que, justamente ahora más que nunca, la cultura es fundamental para que la gente siga pensando, siga teniendo opinión, siga formándose. Una democracia no puede existir si no hay cultura, en la democracia podemos elegir porque tenemos capacidad para saber lo que elegimos, si no somos como autómatas o marionetas. Me disgusta y me preocupa que la cultura sea un lujo cuando es una necesidad absoluta para una democracia.

     

    Entrevista con Antonio G. Iturbe. La bibliotecaria de Auschwitz¿En España se lee más de lo que se cree?

    Se lee más de lo que se cree pero menos de lo que se debería. Estamos en un nivel de lectura muy por debajo de países como Alemania, Holanda o Francia. Tampoco creo que podamos entrar en ese pesimismo antropológico de decir que aquí no se lee nada y que no lee nadie, y tampoco nos engañemos porque en España nunca se ha leído tanto como ahora. Antes podría haber un nivel de lectura más culta, entrecomillas, pero la cantidad de gente que leía era minúscula, es un país, que a principios de siglo tenía un nivel de analfabetismo que daba miedo, con lo cual no estamos tan mal pero podríamos estar mejor.

     

    ¿Periodista o escritor?

    Periodista.

     

    Tu biblioteca favorita

    La primera biblioteca que yo pisé en mi vida, era en mi barrio. Una biblioteca muy pequeña pero que me abrió las puertas a un mundo fantástico: la biblioteca de la Barceloneta.

     

    Tu sueño cumplido

    Escribir libros.

     

    La noticia

    «No hay en el mundo un solo niño sin escuela»

     

    Un referente

    Thoreau, es un hombre que dice que lo más complejo de todo es la simplicidad.

     

    ¿Algún nuevo proyecto entre manos?

    Yo también escribo una serie de cuentos infantiles y juveniles que se llama Los casos del inspector Cito, y estoy escribiendo un nuevo caso. Además voy a empezar una nueva serie juvenil. Ahora mismo mis proyectos van a ser juveniles. 

     

    Fina Grau

     

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