ENTREVISTA

  • Matilde Asensi
    LA CONJURA DE CORTÉS
  • «Nunca he sido un escritor «boom», un escritor que tiene un bombazo grandísimo con su primer libro y luego una carrera sostenida, o no»
  • Entrevista a Matilde Asensi. La conjura de Cortés

     

    La conjura de Cortés cierra la trilogía, ¿cuánto te ha supuesto escribir los tres libros?

    Pues en total unos cinco o seis años de mi vida, que se dice pronto.

     

    Escribir de esta forma, utilizando este castellano y el esmero cuidado con el que dibujas cada palabra, ¿ha aumentado más el tiempo o una vez puesta a escribir las palabras salen solas?

    Ha sido un trabajazo… mira si de algo me siento liberada es de quitarme el castellano del Siglo de Oro de encima porque no ha sido un libro, han sido tres libros y en ningún momento se ha vuelto fácil. No ha habido ningún momento en que dijera, ¡mira, ya parece que si pongo voluntad puedo ponerme a pensar o a hablar de esta manera! Tenía que empezar por la mañana leyendo un trozo de El Quijote o de Guzmán de Alfarache para que se me pegara el estilo, las expresiones, y cuando ya estaba impregnada y la lectura era fluida y había cogido el ritmo, me ponía a escribir. Con todo y con eso cuando encontraba una expresión nueva siempre pensaba que me quedaría mejor en algún sitio así que volvía para atrás reescribía, lo añadía. Un trabajo de bolillos dentro de lo que es ya el trabajo de escribir un libro, crear unos personajes, un desarrollo, su documentación… además los bolillos del lenguaje.  

     

    ¿Cómo surge la idea de escribir la trilogía?

    Surge por varias razones, varias cosas que confluyen en el tiempo y generan una idea. Una de ellas fue darme cuenta de la gran ignorancia que tenía, no tanto respecto al descubrimiento de América con sus tres carabelas, como de todas esas cosas que sucedieron y que no nos han enseñado. La segunda fue viendo una de las del Piratas del Caribe donde el guapo chico inglés pirata va a ser colgado por el malvado español gobernador de la isla y dije ¿por qué seremos siempre los españoles los malos en las pelis de piratas? si la gente lo que hacía era irse a trabajar y a buscarse la vida para salir de la miseria en España. Todo eso y el querer averiguar exactamente cómo era el tema de la piratería que me llamaba muchísimo la atención, ¿por qué la piratería?, ¿por qué nos robaban de esa manera y encima con patente de corso?, ¿por qué encima son los buenos?, ¿por qué nos robaban tanto y nosotros no nos defendíamos? Con todo eso junto, de repente, dije voy a empezar a leer y a averiguar qué había pasado exactamente después de la conquista.

     

    Entrevista a Matilde Asensi. La conjura de Cortés¿Y en este punto ya tienes claro que van a ser tres libros?

    No, yo empiezo con la idea, hay algo que quiero saber y me pongo a leer, y un libro me lleva a otro, y ese me lleva a otro, a otro… conforme vas sabiendo más, las ideas se vuelven como piezas que van encajando y se va formando una historia porque al mismo tiempo que lees te vas dando cuenta dónde hay agujeros, dónde no hay información y vas buscando más a fondo, en crónicas de la época y libros especializados en México. Con todo eso voy creando la historia hasta que un día me doy cuenta de que esto es mucho material, mucha tela, Latinoamérica es muy grande y pensé en la trilogía, nunca lo había hecho. Me pregunté si era capaz, porque siempre he sido un poco canguro y nunca había estado quieta en un sitio, de hacer tres historias con los mismos personajes, en el mismo contexto, en la misma época histórica sin saltar de continente ni de cultura… y dije sí, voy a intentarlo aunque tenía mis dudas. Se lo planteé a Planeta y así fue como empezó el proyecto.

     

    Catalina, o Martín Nevares, es un personaje asombroso con una personalidad propia que embauca desde el principio ¿cómo se consigue plasmar esa fuerza en un papel?

    Yo no me lo planteo así, yo no digo voy a crear un personaje con fuerza. Yo creo que cada personaje tiene su carácter igual que los secundarios o los terciarios, cada uno tiene el carácter que necesita tener el protagonista a su alrededor. Conforme me voy documentando todo va naciendo, es casi como una gestación cerebral. Todo va cogiendo forma, encajando, vas viendo que para contar una cosa concreta necesitas un fraile franciscano mendicante que sea padre de cuatro hijos y lo creas, de hecho este personaje es real. La misma lectura te lo va dando todo.

     

    La novela está escrita en primera persona ¿te resulta más cómodo a la hora de redactar o lo utilizas como una herramienta más para enganchar al lector?

    Las dos cosas, me resulta cómodo porque yo veo en mi mente las escenas que describo, oigo las conversaciones que tienen, a veces digo que soy una cronista que cuenta lo que ve que está pasando dentro de su cabeza. Cuento lo que interesa pero yo estoy viendo la escena completa, cómo interactúan los personajes. Esto por un lado, por otro es que la primera persona me resulta cómoda porque el protagonista es el que ve, el que tiene sus ojos que son mis ojos, no mi voz, es la mirada lo que me permite ver lo que está ocurriendo. Por otra parte es más fácil atrapar al lector y cautivarle porque le permite una mayor identificación con el personaje. Para mí, la primera persona, es la forma más adecuada para el género de aventuras que es muy rápido, muy ágil, muy de suspense, de mantener el interés, la tensión alta. Esa primera persona es la perfecta para mantener ese tipo de ritmo.

     

    Entrevista a Matilde Asensi. La conjura de Cortés¿Cuánto hay de Matilde en Catalina?

    Lo mismo que en Octavio Salinas, en Arnau, en Galcerán de Born, en la Hechicera… son mi carne y mi sangre, han nacido de mí como también lo han hecho fray Alfonso, Telmo, el señor Juan… todos han nacido de mí.

     

    Publicaste tu primera novela en el 1999, realmente han pasado solo trece años, ¿consideras que tu carrera como escritora ha sido maratoniana?

    No sé si la llamaría maratoniana, lo que no he sido nunca es un escritor «boom» un escritor boom es el que tiene un bombazo grandísimo con su primer libro y luego una carrera sostenida, o no, pero tiene un libro que le ha lanzado al estrellato. Yo no he tenido nunca un bombazo en mi carrera, fui como poco a poco.

     

    Pero porque has escrito muy seguido

    No, qué va. A mí me compran de golpe todo lo que ya tenía escrito, que eso es lo gracioso porque tenía escrito El salón de Ámbar y Iacobus y estaba escribiendo el Catón, me rechazaban todo pero seguí escribiendo. Un día, la que hoy es mi editora, ve en una caja un libro que pone Iacobus y se lo lleva a su casa para leerlo, ella cuenta que no durmió porque se quedó toda la noche enganchada con el libro, así que a la mañana siguiente llegó, preguntó quién era yo e hizo que me llamaran, me preguntó si quería escribir y que fuera a Madrid, allí firmé un contrato por El salón de ámbar, por Iacobus y El último catón de golpe

     

    Con Iacobus nos vamos al Camino de Santiago, con El origen perdido a la antigua civilización Inca de la mano de unos hacker informáticos, con El último catón conocemos el interior de la Iglesia y las órdenes que la rodean y con la trilogía no paramos de recorrer los mares en un barco pirata. ¿Cuál es para ti el más difícil de documentar teniendo en cuenta la veracidad y rigurosidad de todos tus libros?

    El de Todo bajo el cielo, el de China. Fue un infierno. No había nada de documentación, aquí la sinología era nula. No sé por qué me metí en ese jardín, no sé que me dio para meterme ahí, me parecía un Shanghái romántico el de 1923, una cosa como muy bonita y atractiva, tan cosmopolita… cuando me di cuenta ya no tenía escapatoria, ya era tarde porque la historia estaba metida en mi cabeza. Hay muy poco publicado en castellano y me di cuenta de que mi inglés era un pieza floja que tenía que hacer fuerte. La gran suerte que tuve fue encontrar, de casualidad, un libro precioso de un escritor de viajes de la época de la República, Federico García Sanchís, que había escrito Shanghái, la ciudad milagrosa, estaba escrito en 1931 o una cosa así y para el 23 me venía bien. Este fue el que me dio el toque mágico, el que me descubrió el Shanghái que yo quería contar cómo era. El Shanghái donde estaban los chinos, donde estaban los ingleses, los franceses, los alemanes, los rusos… donde estaban los departamentos separados por fronteras, la cultura con el misterio oriental, esas mujeres con esos vestidos largos, ajustados, con tacones, que hacían anuncios de tabaco y Moët & Chandon.

     

    Entrevista a Matilde Asensi. La conjura de Cortés¿De cuál guardas mejores recuerdos?

    De todos, todos son especiales ¿Tú sabes cuánto tiempo de mi vida hay en cada uno de ellos? Es que es mi vida lo que se va con ellos, son trozos de mi vida. Durante el tiempo de escribir cada uno de los libros, en mi vida pasan cosas. Cuando empecé a publicar, que no a escribir, yo era joven y monísima, no tenía canas, han pasado trece años que han sido como han sido, muy vertiginosos, muy rápidos, muy enloquecidos, con promociones, largos periodos de tiempo en mi casa escribiéndolos. No puedo elegir ninguno porque todos son parte de mi vida.

     

    ¿Cuál es ese tema que te ronda la cabeza y todavía no te has puesto a novelar?

    Sí, alguno hay pero no te lo voy a decir (risas).

     

    ¿Y de cuál no escribirías nunca?

    Probablemente, y nunca se puede decir «de este agua no beberé» ni «este cura no es mi padre» y seguramente por saturación, no escribiré nunca de la Guerra Civil española.

     

    ¿Qué es lo que más le gusta a Matilde Asensi?

    Jugar a los Sims 3.

     

    Una comida

    El regaliz.

     

    Un color

    El rojo.

     

    Un reto

    Sobrevivir a los aviones que tengo que coger este verano para viajar al otro lado del mundo, Argentina y México, y volver viva a mi casa.  

     

    Una vivencia única

    Tu primer libro publicado.

     

    Una palabra

    Enamoriscar, que no está en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua.

     

    Fina Grau

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