OPINIÓN

  • UTOPÍA (de momento)
  • Atticus Crow
  • Soy hija de la noche, 

    del día,

    del calor del fuego,

    del invierno que enfría.

     

    Sangro si me hieren,

    lloro si tengo el corazón roto,

    el dolor se desvanece

    cuando el clamor hierve,

    es la ambrosia del guerrero

    latiendo junto a mí.

     

    Es una pasión por compartir.

     

    Mi mundo se mueve

    con aires de un viento nuevo,

    es un susurro callado

    que riega con su sonido

    un jardín latente,

    un edén prohibido,

    un mar que se enciende.

     

    Soy grito que renace

    con la voz de los amantes.

    Mi ejército es el tiempo,

    sus soldados la voluntad,

    y a nada teme,

    el valor que vence.

     

    Es mi patria el caminar,

    el odio son barreras que quebrar,

    intentándome frenar

    trabaja en vano,

    pues no se puede parar

    lo que debe continuar.

     

    El egoísmo esparce sus semillas

    en mi tierra fértil,

    haciendo brotar la flor de la soledad,

    cuyo perfume invasor

    desinfecto con la vacuna del recuerdo,

    cuentos de niños,

    odiseas de héroes,

    locuras del cuerdo,

    un viaje,

    un camino,

    Ítaca es su destino.

     

    Que mi justicia es un ser vivo

    que respira y siente,

    que duerme tranquilo.

    Mi educación, el pensamiento,

    su maestro, el universo,

    del que nada quiere,

    del que todo lo espera,

    es la eternidad en movimiento.

     

    ¿Qué es la vida sin sentirla?

    ¿Qué la muerte si no vives?

    No conozco más libertad que la nuestra,

    ni obligación que no tenga responsabilidad,

    y en ella lo demuestra.

     

    Que la tristeza no mengua la felicidad,

    solamente la calma,

    y el dolor invoca nuestra humanidad,

    no lo sustituye.

    Con cada sol alimento el alba,

    con cada luna vuestros sueños.

     

    Mi nombre es la luz del día,

    la oscuridad desnuda

    el crudo sabor de la melancolía,

    la agridulce rebeldía.

    ...me llamo,

    Utopía...

     

  • Volver